Tubo electrohilado de ácido poli-L-láctico (PLLA)-quitosano-colágeno para aplicación en injertos vasculares
Autores: Fiqrianti, Iffa A.; Widiyanti, Prihartini; Manaf, Muhammad A.; Savira, Claudia Y.; Cahyani, Nadia R.; Bella, Fitria R.
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2018
Acceso abierto
Artículo científico
2018
Tubo electrohilado de ácido poli-L-láctico (PLLA)-quitosano-colágeno para aplicación en injertos vasculares
Categoría
Ciencias de los Materiales
Subcategoría
Materiales para aplicaciones biomédicas
Palabras clave
ácido poli-l-láctico
Quitosano
Colágeno
Conducto
Ingeniería de vasos sanguíneos
Electrohilado
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 18
Citaciones: Sin citaciones
Se utilizó ácido poliláctico (PLLA) mezclado con quitosano y colágeno para fabricar un conducto para la ingeniería de vasos sanguíneos a través de un proceso de electrohilado. Se utilizaron varias concentraciones de quitosano en la mezcla para estudiar su efecto en la morfología, el enlace químico, la resistencia a la tracción, la presión de ruptura, la hemocompatibilidad y la viabilidad celular (citosotoxicidad) del tubo. Las evaluaciones in vitro indicaron que la adición de quitosano-colágeno podría mejorar la viabilidad celular y la hemocompatibilidad. Los mejores resultados fueron demostrados por el conducto con 10% de PLLA, 0.5% de quitosano y 1% de colágeno. La resistencia a la tracción alcanzó 2.13 MPa y la presión de ruptura alcanzó 2593 mmHg, ambos valores que se encuentran dentro del rango de los vasos sanguíneos nativos. Se obtuvo un porcentaje de hemólisis del 1.04% y una viabilidad celular del 86.2%, cumpliendo con los estándares de alta hemocompatibilidad y baja citotoxicidad para material de injerto vascular. Los resultados son prometedores para un desarrollo posterior hacia la aplicación de injertos vasculares.
Descripción
Se utilizó ácido poliláctico (PLLA) mezclado con quitosano y colágeno para fabricar un conducto para la ingeniería de vasos sanguíneos a través de un proceso de electrohilado. Se utilizaron varias concentraciones de quitosano en la mezcla para estudiar su efecto en la morfología, el enlace químico, la resistencia a la tracción, la presión de ruptura, la hemocompatibilidad y la viabilidad celular (citosotoxicidad) del tubo. Las evaluaciones in vitro indicaron que la adición de quitosano-colágeno podría mejorar la viabilidad celular y la hemocompatibilidad. Los mejores resultados fueron demostrados por el conducto con 10% de PLLA, 0.5% de quitosano y 1% de colágeno. La resistencia a la tracción alcanzó 2.13 MPa y la presión de ruptura alcanzó 2593 mmHg, ambos valores que se encuentran dentro del rango de los vasos sanguíneos nativos. Se obtuvo un porcentaje de hemólisis del 1.04% y una viabilidad celular del 86.2%, cumpliendo con los estándares de alta hemocompatibilidad y baja citotoxicidad para material de injerto vascular. Los resultados son prometedores para un desarrollo posterior hacia la aplicación de injertos vasculares.