Cuando los robots se aburren e inventan deportes en equipo: ¿una prueba más adecuada que la prueba de Turing?
Autores: Trenchard, Hugh
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2018
Acceso abierto
Artículo científico
2018
Cuando los robots se aburren e inventan deportes en equipo: ¿una prueba más adecuada que la prueba de Turing?
Categoría
Gestión y administración
Subcategoría
Gestión de la tecnología y la inovación
Palabras clave
Prueba de Turing
Inteligencia artificial
Inteligencia incorporada
Deportes en equipo
Robots humanoides
Interacciones cooperativas-competitivas
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 1
Citaciones: Sin citaciones
Cada vez más, se considera que la prueba de Turing, que se utiliza para demostrar que la inteligencia artificial ha alcanzado un nivel de inteligencia humano, es un indicador insuficiente de la inteligencia a nivel humano. Este ensayo amplía los argumentos de que se requiere inteligencia incorporada para la inteligencia a nivel humano y propone una prueba más adecuada para determinar la inteligencia a nivel humano: la invención de deportes en equipo por robots humanoides. La prueba es preferida porque la actividad deportiva en equipo es fácilmente identificable, es única de los humanos y se sugiere que surge en condiciones básicas y controlables. Para esperar que los robots humanoides se autoorganicen o inventen deportes en equipo como una función de la inteligencia artificial a nivel humano, se proponen las siguientes condiciones necesarias: los robots humanoides deben tener la capacidad de participar en interacciones cooperativas-competitivas, instiladas por algoritmos para la adquisición de recursos; deben poseer o adquirir suficientes reservas de recursos energéticos que permitan tiempo de ocio, reduciendo así la competencia por recursos escasos y aumentando las tendencias cooperativas; y deben poseer una gama heterogénea de capacidades energéticas. Cuando están presentes, estos factores permiten que los colectivos de robots inventen espontáneamente actividades deportivas en equipo y, por lo tanto, demuestren un indicador fundamental de la inteligencia a nivel humano.
Descripción
Cada vez más, se considera que la prueba de Turing, que se utiliza para demostrar que la inteligencia artificial ha alcanzado un nivel de inteligencia humano, es un indicador insuficiente de la inteligencia a nivel humano. Este ensayo amplía los argumentos de que se requiere inteligencia incorporada para la inteligencia a nivel humano y propone una prueba más adecuada para determinar la inteligencia a nivel humano: la invención de deportes en equipo por robots humanoides. La prueba es preferida porque la actividad deportiva en equipo es fácilmente identificable, es única de los humanos y se sugiere que surge en condiciones básicas y controlables. Para esperar que los robots humanoides se autoorganicen o inventen deportes en equipo como una función de la inteligencia artificial a nivel humano, se proponen las siguientes condiciones necesarias: los robots humanoides deben tener la capacidad de participar en interacciones cooperativas-competitivas, instiladas por algoritmos para la adquisición de recursos; deben poseer o adquirir suficientes reservas de recursos energéticos que permitan tiempo de ocio, reduciendo así la competencia por recursos escasos y aumentando las tendencias cooperativas; y deben poseer una gama heterogénea de capacidades energéticas. Cuando están presentes, estos factores permiten que los colectivos de robots inventen espontáneamente actividades deportivas en equipo y, por lo tanto, demuestren un indicador fundamental de la inteligencia a nivel humano.