Una revisión completa de los defectos septales ventriculares en caninos y felinos: desde la patogénesis hasta el seguimiento a largo plazo
Autores: Graczyk, Szymon; Grzeczka, Arkadiusz; Pasawska, Urszula
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2025
Acceso abierto
Artículo científico
2025
Una revisión completa de los defectos septales ventriculares en caninos y felinos: desde la patogénesis hasta el seguimiento a largo plazo
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Zootecnia
Palabras clave
Defecto del septo ventricular
Enfermedad cardíaca congénita
Perros
Gatos
Monitoreo cardíaco
Pronóstico
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 11
Citaciones: Sin citaciones
El defecto del septo ventricular (DSV) es una enfermedad cardíaca congénita caracterizada por una conexión anormal entre los ventrículos izquierdo y derecho. En los perros, es el cuarto defecto cardíaco congénito más común, mientras que en los gatos se reporta con mayor frecuencia. Dependiendo del tamaño del defecto y su significancia hemodinámica, puede permanecer asintomático a lo largo de la vida del animal, o llevar a una remodelación cardíaca significativa y falla. El aspecto clave en el manejo de este tipo de defecto es el monitoreo cardíaco constante del paciente, la farmacoterapia y, como último recurso, la cirugía. La mayoría de los DSV están asociados con un pronóstico muy bueno para el futuro tanto en perros como en gatos.
Descripción
El defecto del septo ventricular (DSV) es una enfermedad cardíaca congénita caracterizada por una conexión anormal entre los ventrículos izquierdo y derecho. En los perros, es el cuarto defecto cardíaco congénito más común, mientras que en los gatos se reporta con mayor frecuencia. Dependiendo del tamaño del defecto y su significancia hemodinámica, puede permanecer asintomático a lo largo de la vida del animal, o llevar a una remodelación cardíaca significativa y falla. El aspecto clave en el manejo de este tipo de defecto es el monitoreo cardíaco constante del paciente, la farmacoterapia y, como último recurso, la cirugía. La mayoría de los DSV están asociados con un pronóstico muy bueno para el futuro tanto en perros como en gatos.