Asociación de cojera prevalencia y severidad en vacas en inicio de lactancia con características de leche, perfil metabólico y período seco
Autores: Jukna, Vigilijus; Mekinyt, Edita; Urbonaviius, Gediminas; Bilskis, Ronaldas; Antanaitis, Ramnas; Kajokien, Lina; Juozaitien, Vida
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2024
Acceso abierto
Artículo científico
2024
Asociación de cojera prevalencia y severidad en vacas en inicio de lactancia con características de leche, perfil metabólico y período seco
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas Generales
Palabras clave
Prevalencia
Gravedad
Cojera
Rasgos de leche
Perfil metabólico
Manejo del período seco
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 47
Citaciones: Sin citaciones
Este estudio investigó la prevalencia y gravedad de la cojera en rebaños de vacas lecheras, centrándose en su relación con las características de la leche, el perfil metabólico y el manejo del período seco. La cojera fue evaluada en 4221 vacas lecheras Holstein multiparas durante la lactancia temprana (hasta 60 días posparto) utilizando una escala del 1 al 5. El puntaje promedio de cojera fue de 1.67, con una prevalencia del 10.66% (puntuaciones de 3 a 5) y un 4.55% clasificado como grave (puntuaciones de 4 a 5). La cojera grave se asoció con pérdidas de leche corregidas por energía de -11.00 kg/día (<0.001) y una disminución en la concentración de lactosa en la leche de -0.16 puntos porcentuales (<0.001), junto con un aumento en los puntajes de células somáticas en +0.11. La incidencia de vacas con una relación de grasa a proteína en la leche por debajo de 1.2 aumentó en 21.7 puntos porcentuales, mientras que aquellas con una relación por encima de 1.4 aumentaron en 19.1 puntos porcentuales a medida que empeoraba la cojera. Además, las concentraciones de ácidos grasos no esterificados aumentaron 1.46 veces a medida que se intensificaba la gravedad de la cojera (<0.001). Las vacas sin cojera tenían niveles de cortisol en sangre 1.86 veces más bajos que las vacas afectadas, triplicándose el cortisol en aquellas con los puntajes más altos. Un período seco de 30 a 60 días se correlacionó con más vacas sanas, mientras que los períodos de más de 90 días resultaron en 1.586 veces mayor probabilidad de cojera (<0.05). Esta investigación subraya la necesidad de mejorar las estrategias de manejo para mejorar el bienestar y la productividad de las vacas lecheras.
Descripción
Este estudio investigó la prevalencia y gravedad de la cojera en rebaños de vacas lecheras, centrándose en su relación con las características de la leche, el perfil metabólico y el manejo del período seco. La cojera fue evaluada en 4221 vacas lecheras Holstein multiparas durante la lactancia temprana (hasta 60 días posparto) utilizando una escala del 1 al 5. El puntaje promedio de cojera fue de 1.67, con una prevalencia del 10.66% (puntuaciones de 3 a 5) y un 4.55% clasificado como grave (puntuaciones de 4 a 5). La cojera grave se asoció con pérdidas de leche corregidas por energía de -11.00 kg/día (<0.001) y una disminución en la concentración de lactosa en la leche de -0.16 puntos porcentuales (<0.001), junto con un aumento en los puntajes de células somáticas en +0.11. La incidencia de vacas con una relación de grasa a proteína en la leche por debajo de 1.2 aumentó en 21.7 puntos porcentuales, mientras que aquellas con una relación por encima de 1.4 aumentaron en 19.1 puntos porcentuales a medida que empeoraba la cojera. Además, las concentraciones de ácidos grasos no esterificados aumentaron 1.46 veces a medida que se intensificaba la gravedad de la cojera (<0.001). Las vacas sin cojera tenían niveles de cortisol en sangre 1.86 veces más bajos que las vacas afectadas, triplicándose el cortisol en aquellas con los puntajes más altos. Un período seco de 30 a 60 días se correlacionó con más vacas sanas, mientras que los períodos de más de 90 días resultaron en 1.586 veces mayor probabilidad de cojera (<0.05). Esta investigación subraya la necesidad de mejorar las estrategias de manejo para mejorar el bienestar y la productividad de las vacas lecheras.