Pruebas de ejercicio y actividad física en perros: de la salud a la enfermedad cardíaca
Autores: Bugeaud, Grégoire; Marcondes-Santos, Mário
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2025
Acceso abierto
Artículo científico
2025
Pruebas de ejercicio y actividad física en perros: de la salud a la enfermedad cardíaca
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Zootecnia
Palabras clave
Ejercicio físico
Cardiología veterinaria
Insuficiencia cardíaca congestiva
Diagnóstico
Pronóstico
Tratamiento complementario
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 13
Citaciones: Sin citaciones
El ejercicio físico es una terapia de apoyo bien establecida en la cardiología humana, pero su uso en la cardiología veterinaria, particularmente en perros con insuficiencia cardíaca congestiva, sigue siendo poco explorado. Esta revisión compila estudios veterinarios existentes para proporcionar una base para el uso clínico del ejercicio en el diagnóstico, para el pronóstico y como tratamiento complementario (entrenamiento físico). Se han evaluado dos pruebas principales de ejercicio: la prueba de caminata de 6 minutos, que ofrece una forma simple y práctica de evaluar la capacidad funcional, y los protocolos basados en cinta de correr, incluidos los tests escalonados o de carga de trabajo, que pueden combinarse con biomarcadores para monitorear las respuestas terapéuticas. Aunque el entrenamiento físico no revierte el daño miocárdico, parece ralentizar la progresión de la enfermedad al modular la actividad simpática, preservar la función cardíaca y mejorar el estado funcional y la calidad de vida en los perros afectados. Se han reportado mejoras en los signos clínicos y la tolerancia a la actividad, que son resultados significativos tanto para los clínicos como para los propietarios. Aunque pueden ocurrir eventos adversos como síncope o empeoramiento de los signos clínicos, especialmente en casos avanzados, el perfil general de riesgo-beneficio apoya la integración cuidadosa del entrenamiento físico en la gestión de casos. Esta revisión enfatiza el potencial clínico de la actividad física estructurada y subraya la necesidad de más investigación para estandarizar protocolos y evaluar los efectos a largo plazo en la insuficiencia cardíaca canina.
Descripción
El ejercicio físico es una terapia de apoyo bien establecida en la cardiología humana, pero su uso en la cardiología veterinaria, particularmente en perros con insuficiencia cardíaca congestiva, sigue siendo poco explorado. Esta revisión compila estudios veterinarios existentes para proporcionar una base para el uso clínico del ejercicio en el diagnóstico, para el pronóstico y como tratamiento complementario (entrenamiento físico). Se han evaluado dos pruebas principales de ejercicio: la prueba de caminata de 6 minutos, que ofrece una forma simple y práctica de evaluar la capacidad funcional, y los protocolos basados en cinta de correr, incluidos los tests escalonados o de carga de trabajo, que pueden combinarse con biomarcadores para monitorear las respuestas terapéuticas. Aunque el entrenamiento físico no revierte el daño miocárdico, parece ralentizar la progresión de la enfermedad al modular la actividad simpática, preservar la función cardíaca y mejorar el estado funcional y la calidad de vida en los perros afectados. Se han reportado mejoras en los signos clínicos y la tolerancia a la actividad, que son resultados significativos tanto para los clínicos como para los propietarios. Aunque pueden ocurrir eventos adversos como síncope o empeoramiento de los signos clínicos, especialmente en casos avanzados, el perfil general de riesgo-beneficio apoya la integración cuidadosa del entrenamiento físico en la gestión de casos. Esta revisión enfatiza el potencial clínico de la actividad física estructurada y subraya la necesidad de más investigación para estandarizar protocolos y evaluar los efectos a largo plazo en la insuficiencia cardíaca canina.