Un Protocolo Experimental para la Investigación del Estrés Humano en Contextos de Fabricación: Su Aplicación en el Proyecto NO-STRESS
Autores: Apraiz, Ainhoa; Lasa, Ganix; Montagna, Francesca; Blandino, Graziana; Triviño-Tonato, Erika; Dacal-Nieto, Angel
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2023
Acceso abierto
Artículo científico
2023
Un Protocolo Experimental para la Investigación del Estrés Humano en Contextos de Fabricación: Su Aplicación en el Proyecto NO-STRESS
Categoría
Ingeniería y Tecnología
Subcategoría
Ingeniería de Sistemas
Palabras clave
Estrés
Entornos de fabricación
Medición
Protocolo
Señales fisiológicas
Indicadores de rendimiento
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 28
Citaciones: Sin citaciones
El estrés es una preocupación crítica en los entornos de fabricación, ya que impacta el bienestar y el rendimiento de los trabajadores. La medición precisa del estrés es esencial para estrategias de intervención y mitigación efectivas. Este documento presenta un protocolo holístico y centrado en el ser humano para medir el estrés en entornos de fabricación. El protocolo de tres fases integra el análisis de señales fisiológicas, indicadores de rendimiento y la percepción humana del estrés. El protocolo incorpora técnicas avanzadas, como la electroencefalografía (EEG), la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV), la respuesta galvánica de la piel (GSR) y la electromiografía (EMG), para capturar las respuestas fisiológicas asociadas con el estrés. Además, el protocolo considera los indicadores de rendimiento como una dimensión adicional de la medición del estrés. Indicadores como el tiempo de ejecución de tareas, errores, tasa de producción y otras métricas de rendimiento relevantes contribuyen a una comprensión integral del estrés en los entornos de fabricación. La percepción humana del estrés también se integra en el protocolo, reconociendo la experiencia subjetiva del individuo. Este componente captura la autoevaluación y los informes subjetivos, permitiendo una evaluación más matizada de los niveles de estrés. Al adoptar un enfoque holístico y centrado en el ser humano, el protocolo propuesto tiene como objetivo mejorar nuestra comprensión de los factores de estrés en los entornos de fabricación. El protocolo también se aplicó en la industria automotriz y en la fabricación de componentes plásticos. Los conocimientos obtenidos de este protocolo pueden informar intervenciones específicas para mejorar el bienestar de los trabajadores, la productividad y el rendimiento organizacional en general.
Descripción
El estrés es una preocupación crítica en los entornos de fabricación, ya que impacta el bienestar y el rendimiento de los trabajadores. La medición precisa del estrés es esencial para estrategias de intervención y mitigación efectivas. Este documento presenta un protocolo holístico y centrado en el ser humano para medir el estrés en entornos de fabricación. El protocolo de tres fases integra el análisis de señales fisiológicas, indicadores de rendimiento y la percepción humana del estrés. El protocolo incorpora técnicas avanzadas, como la electroencefalografía (EEG), la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV), la respuesta galvánica de la piel (GSR) y la electromiografía (EMG), para capturar las respuestas fisiológicas asociadas con el estrés. Además, el protocolo considera los indicadores de rendimiento como una dimensión adicional de la medición del estrés. Indicadores como el tiempo de ejecución de tareas, errores, tasa de producción y otras métricas de rendimiento relevantes contribuyen a una comprensión integral del estrés en los entornos de fabricación. La percepción humana del estrés también se integra en el protocolo, reconociendo la experiencia subjetiva del individuo. Este componente captura la autoevaluación y los informes subjetivos, permitiendo una evaluación más matizada de los niveles de estrés. Al adoptar un enfoque holístico y centrado en el ser humano, el protocolo propuesto tiene como objetivo mejorar nuestra comprensión de los factores de estrés en los entornos de fabricación. El protocolo también se aplicó en la industria automotriz y en la fabricación de componentes plásticos. Los conocimientos obtenidos de este protocolo pueden informar intervenciones específicas para mejorar el bienestar de los trabajadores, la productividad y el rendimiento organizacional en general.