El síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2) surgió en humanos a finales de 2019 y se propagó rápidamente, convirtiéndose en una pandemia global. Se identificó un evento de derrame zoonótico de animal a humano como el origen presunto. Posteriormente, comenzaron a surgir informes sobre eventos de retroceso que resultaron en infecciones por SARS-CoV-2 en múltiples especies animales. Estos eventos destacaron vínculos críticos entre la salud animal y humana, al tiempo que generaron preocupaciones sobre el desarrollo de nuevos hospedadores reservorios y posibles mutaciones virales que podrían alterar la virulencia y la transmisión o evadir las respuestas inmunitarias. Caracterizar la susceptibilidad, prevalencia y transmisión entre especies animales se convirtió en una prioridad para ayudar a proteger la salud animal y humana. En este estudio, reunimos un gran equipo de investigadores y socios comunitarios para vigilar el SARS-CoV-2 en animales domésticos y de vida libre en Ohio entre mayo de 2020 y agosto de 2021. Nos centramos en especies con susceptibilidad conocida o predicha a la infección por SARS-CoV-2, animales altamente congregados o médicamente comprometidos (por ejemplo, refugios, establos, hospitales veterinarios) y animales que tenían contacto frecuente con humanos (por ejemplo, mascotas, animales agrícolas, animales de zoológico o animales en hospitales de vida silvestre). Esto incluyó ciervos de vida libre (76 individuos), visones de vida libre (57), múltiples especies de murciélagos (59) y otra fauna silvestre, además de gatos domésticos (275) y cerdos (184). En total, probamos 792 animales individuales (34 especies) mediante rRT-PCR para detectar ARN de SARS-CoV-2. No se detectó ARN viral de SARS-CoV-2 en ninguno de los animales probados a pesar de un importante pico en los casos humanos de SARS-CoV-2 que ocurrió en Ohio después del pico de muestreo animal. Es importante destacar que no probamos anticuerpos contra SARS-CoV-2 en este estudio, lo que limitó nuestra capacidad para evaluar la exposición. Si bien los resultados de este estudio fueron negativos, el esfuerzo de vigilancia fue crítico y sigue siendo clave para entender, predecir y prevenir la reemergencia de SARS-CoV-2 en humanos o animales.