La importancia de los nervios periféricos en el tejido adiposo para la regulación del equilibrio energético
Autores: Blaszkiewicz, Magdalena; Willows, Jake W.; Johnson, Cory P.; Townsend, Kristy L.
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2019
Acceso abierto
Artículo científico
2019
La importancia de los nervios periféricos en el tejido adiposo para la regulación del equilibrio energético
Categoría
Ciencias Naturales y Subdisciplinas
Subcategoría
Biología
Palabras clave
Marrón
Tejidos adiposos
Nervios
Salud metabólica
Termogénesis
Comunicación
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 18
Citaciones: Sin citaciones
Los tejidos adiposos marrón y blanco son esenciales para el mantenimiento de un equilibrio energético adecuado y la salud metabólica. Para funcionar de manera eficiente, estos tejidos requieren tanto comunicación endocrina como neural con el cerebro. El tejido adiposo marrón (BAT), así como los adipocitos marrones inducibles que aparecen en el tejido adiposo blanco (WAT) después de la estimulación, son termogénicos y consumen energía. Este proceso mediado por la proteína desacoplante 1 (UCP1) requiere la entrada de nervios simpáticos que liberan norepinefrina. Además de la señalización noradrenérgica simpática, el tejido adiposo contiene nervios sensoriales que pueden ser importantes para transmitir el estado de los combustibles al cerebro. Estudios de denervación química y quirúrgica tanto de WAT como de BAT han demostrado claramente el papel de los nervios periféricos en el bronceado, la termogénesis, la lipólisis y la adipogénesis. Sin embargo, aún se desconoce mucho sobre qué subtipos de nervios están presentes en BAT frente a WAT, qué productos nerviosos se liberan de los nervios adiposos y cómo actúan para mediar la homeostasis metabólica, así como qué tipos de células en el tejido adiposo están recibiendo la entrada sináptica. Los recientes avances en la imagenología de todo el depósito y la cuantificación de las fibras nerviosas adiposas, así como otros nuevos hallazgos de investigación, han revitalizado este campo de estudio. Esta revisión resume la historia de la investigación sobre la inervación adiposa y la comunicación cerebro-adiposa, y también cubre investigaciones históricas y recientes sobre este tema para delinear lo que actualmente sabemos y no sabemos sobre el suministro nervioso del tejido adiposo y la comunicación con el cerebro.
Descripción
Los tejidos adiposos marrón y blanco son esenciales para el mantenimiento de un equilibrio energético adecuado y la salud metabólica. Para funcionar de manera eficiente, estos tejidos requieren tanto comunicación endocrina como neural con el cerebro. El tejido adiposo marrón (BAT), así como los adipocitos marrones inducibles que aparecen en el tejido adiposo blanco (WAT) después de la estimulación, son termogénicos y consumen energía. Este proceso mediado por la proteína desacoplante 1 (UCP1) requiere la entrada de nervios simpáticos que liberan norepinefrina. Además de la señalización noradrenérgica simpática, el tejido adiposo contiene nervios sensoriales que pueden ser importantes para transmitir el estado de los combustibles al cerebro. Estudios de denervación química y quirúrgica tanto de WAT como de BAT han demostrado claramente el papel de los nervios periféricos en el bronceado, la termogénesis, la lipólisis y la adipogénesis. Sin embargo, aún se desconoce mucho sobre qué subtipos de nervios están presentes en BAT frente a WAT, qué productos nerviosos se liberan de los nervios adiposos y cómo actúan para mediar la homeostasis metabólica, así como qué tipos de células en el tejido adiposo están recibiendo la entrada sináptica. Los recientes avances en la imagenología de todo el depósito y la cuantificación de las fibras nerviosas adiposas, así como otros nuevos hallazgos de investigación, han revitalizado este campo de estudio. Esta revisión resume la historia de la investigación sobre la inervación adiposa y la comunicación cerebro-adiposa, y también cubre investigaciones históricas y recientes sobre este tema para delinear lo que actualmente sabemos y no sabemos sobre el suministro nervioso del tejido adiposo y la comunicación con el cerebro.