Modelando la Piedad Negra y la Membresía Comunitaria en los Medallones de la Virgen de Altagracia
Autores: Baez, Jennifer
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2021
Acceso abierto
Artículo científico
2021
Modelando la Piedad Negra y la Membresía Comunitaria en los Medallones de la Virgen de Altagracia
Categoría
Artes
Subcategoría
Artes visuales
Palabras clave
Virgen de la alta gracia
Decreto
Arzobispo
Milagros
Cuerpos negros
Culto
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 26
Citaciones: Sin citaciones
En el tercer cuarto del siglo XVIII, el arzobispo de Santo Domingo, Isidoro Rodríguez Lorenzo (s. 1767-1788), emitió un decreto que oficializaba el día del culto a la Virgen de Altagracia como el 21 de enero y lo convirtió en una fiesta de tres cruces para la villa de Salvaleón de Higüey y su jurisdicción, lo que significaba que todas las razas (libres y esclavizadas) podían unirse a las celebraciones en la iglesia. No relacionado con la emisión de este decreto y aproximadamente durante este tiempo (c. 1760-1778), se produjo una serie de paneles pintados que representaban milagros realizados por la Virgen de Altagracia para su santuario de San Dionisio en Higüey, muy probablemente encargados por una sucesión cercana de sacerdotes parroquiales al pintor Diego José Hilaris Holt. Pintados en el estilo tosco de los paneles votivos populares, dieron al culto un núcleo unificador de milagros. Este ensayo discute la importancia de los cuerpos negros representados en cuatro de los paneles dentro del esfuerzo implícito del proyecto por institucionalizar el culto regional y en relación con el fomento del arzobispo de celebraciones no segregadas para su día de fiesta. Dado que el 21 de enero estaba asociado con una famosa batalla criolla española contra los franceses, este ensayo sitúa estos cuerpos negros dentro del nuevo carisma patriótico del culto. Examino el proceso por el cual las personas de color fueron incorporadas a esta comunidad de fe como parte de un ritual de dos pasos que involucraba ver imágenes mientras se realizaba la diferencia. A través de un análisis contrapuntal del decreto del arzobispo, argumento que las imágenes ayudaron a modelar la piedad negra y la membresía comunitaria dentro de un orden socioracial jerárquico.
Descripción
En el tercer cuarto del siglo XVIII, el arzobispo de Santo Domingo, Isidoro Rodríguez Lorenzo (s. 1767-1788), emitió un decreto que oficializaba el día del culto a la Virgen de Altagracia como el 21 de enero y lo convirtió en una fiesta de tres cruces para la villa de Salvaleón de Higüey y su jurisdicción, lo que significaba que todas las razas (libres y esclavizadas) podían unirse a las celebraciones en la iglesia. No relacionado con la emisión de este decreto y aproximadamente durante este tiempo (c. 1760-1778), se produjo una serie de paneles pintados que representaban milagros realizados por la Virgen de Altagracia para su santuario de San Dionisio en Higüey, muy probablemente encargados por una sucesión cercana de sacerdotes parroquiales al pintor Diego José Hilaris Holt. Pintados en el estilo tosco de los paneles votivos populares, dieron al culto un núcleo unificador de milagros. Este ensayo discute la importancia de los cuerpos negros representados en cuatro de los paneles dentro del esfuerzo implícito del proyecto por institucionalizar el culto regional y en relación con el fomento del arzobispo de celebraciones no segregadas para su día de fiesta. Dado que el 21 de enero estaba asociado con una famosa batalla criolla española contra los franceses, este ensayo sitúa estos cuerpos negros dentro del nuevo carisma patriótico del culto. Examino el proceso por el cual las personas de color fueron incorporadas a esta comunidad de fe como parte de un ritual de dos pasos que involucraba ver imágenes mientras se realizaba la diferencia. A través de un análisis contrapuntal del decreto del arzobispo, argumento que las imágenes ayudaron a modelar la piedad negra y la membresía comunitaria dentro de un orden socioracial jerárquico.