Prácticas sostenibles para mejorar la salud del suelo y la calidad de los cultivos en la agricultura moderna: una revisión
Autores: opa, Denis-Constantin; Cpun, Sorin; Calistru, Anca-Elena; Ailinci, Costic
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2025
Acceso abierto
Artículo científico
2025
Prácticas sostenibles para mejorar la salud del suelo y la calidad de los cultivos en la agricultura moderna: una revisión
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas Generales
Palabras clave
Salud del suelo
Agricultura sostenible
Productividad de cultivos
Resiliencia ambiental
Degradación del suelo
Prácticas sostenibles
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 41
Citaciones: Sin citaciones
La salud del suelo es la piedra angular de la agricultura sostenible, sirviendo como base para la productividad de los cultivos, la resiliencia ambiental y la estabilidad a largo plazo del ecosistema. Los métodos agrícolas contemporáneos, caracterizados por la aplicación excesiva de pesticidas y fertilizantes, monocultivo y labranza intensiva, han resultado en una extensa degradación del suelo, lo que requiere estrategias novedosas para restaurar y mantener la funcionalidad del suelo. Esta revisión examinó prácticas sostenibles para mejorar la salud del suelo y la calidad de los cultivos en los sistemas agrícolas modernos. Preservar las características físicas, químicas y biológicas del suelo es esencial para su salud, alcanzable a través de diversas estrategias agronómicas. Prácticas como la rotación de cultivos, cultivos de cobertura, siembra directa o agricultura de carbono, agricultura de conservación (CA) y el uso de enmiendas orgánicas fueron exploradas por su capacidad de restaurar la estructura del suelo, aumentar la materia orgánica y promover la biodiversidad. Estas iniciativas buscan preservar y mejorar los ecosistemas del suelo al alinear las prácticas agrícolas con los principios ecológicos, garantizando la productividad a largo plazo y la estabilidad ambiental. Mejorar la salud del suelo mejorará las funciones del suelo, apoyando el concepto de que aumentar el carbono orgánico del suelo (SOC) es necesario. Este estudio determinó que la labranza de conservación es más ventajosa para la salud del suelo que la labranza convencional, un tema que aún es controvertido entre científicos y agricultores, y que varios sistemas de labranza muestran interacciones distintas. Estas estrategias, a través de la gestión integrada de la interacción de actividades de plantas, suelo, microbianas y humanas, mejorarían la salud del suelo.
Descripción
La salud del suelo es la piedra angular de la agricultura sostenible, sirviendo como base para la productividad de los cultivos, la resiliencia ambiental y la estabilidad a largo plazo del ecosistema. Los métodos agrícolas contemporáneos, caracterizados por la aplicación excesiva de pesticidas y fertilizantes, monocultivo y labranza intensiva, han resultado en una extensa degradación del suelo, lo que requiere estrategias novedosas para restaurar y mantener la funcionalidad del suelo. Esta revisión examinó prácticas sostenibles para mejorar la salud del suelo y la calidad de los cultivos en los sistemas agrícolas modernos. Preservar las características físicas, químicas y biológicas del suelo es esencial para su salud, alcanzable a través de diversas estrategias agronómicas. Prácticas como la rotación de cultivos, cultivos de cobertura, siembra directa o agricultura de carbono, agricultura de conservación (CA) y el uso de enmiendas orgánicas fueron exploradas por su capacidad de restaurar la estructura del suelo, aumentar la materia orgánica y promover la biodiversidad. Estas iniciativas buscan preservar y mejorar los ecosistemas del suelo al alinear las prácticas agrícolas con los principios ecológicos, garantizando la productividad a largo plazo y la estabilidad ambiental. Mejorar la salud del suelo mejorará las funciones del suelo, apoyando el concepto de que aumentar el carbono orgánico del suelo (SOC) es necesario. Este estudio determinó que la labranza de conservación es más ventajosa para la salud del suelo que la labranza convencional, un tema que aún es controvertido entre científicos y agricultores, y que varios sistemas de labranza muestran interacciones distintas. Estas estrategias, a través de la gestión integrada de la interacción de actividades de plantas, suelo, microbianas y humanas, mejorarían la salud del suelo.