Los Mecanismos Neurales de la Interacción Visual y Vestibular en la Percepción del Movimiento Propio
Autores: Liu, Jing; Zeng, Fu
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2025
Acceso abierto
Artículo científico
2025
Los Mecanismos Neurales de la Interacción Visual y Vestibular en la Percepción del Movimiento Propio
Categoría
Ciencias Naturales y Subdisciplinas
Subcategoría
Biología
Palabras clave
Cerebro
Información visual
Señales vestibulares
Mareo
Integración sensorial
Percepción del movimiento propio
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 17
Citaciones: Sin citaciones
El cerebro mantiene un sentido estable de auto-movimiento al combinar de manera flexible la información visual (flujo óptico) con las señales vestibulares de los sensores de movimiento del oído interno. Esta integración nos permite movernos, caminar y equilibrarnos de manera efectiva en la vida cotidiana. Cuando las señales visuales y vestibulares no coinciden, como durante la realidad virtual, el movimiento turbulento o ciertas condiciones neurológicas, las personas pueden experimentar mareos, desorientación o alteraciones perceptuales, que también se observan en trastornos como el autismo y la enfermedad de Parkinson. La investigación indica que el cerebro utiliza una estrategia de promediado ponderado por fiabilidad casi óptima: evalúa dinámicamente la confianza de cada señal y ajusta su influencia en consecuencia. Comprender estos mecanismos no solo aclara cómo navegamos en entornos complejos, sino que también informa sobre posibles intervenciones para condiciones que implican una integración sensorial deteriorada. Esta revisión sintetiza hallazgos conductuales, neurofisiológicos, computacionales y de imagen para resaltar cómo la integración visual-vestibular dinámica sustenta la percepción precisa del auto-movimiento y puede guiar enfoques terapéuticos para trastornos de integración sensorial.
Descripción
El cerebro mantiene un sentido estable de auto-movimiento al combinar de manera flexible la información visual (flujo óptico) con las señales vestibulares de los sensores de movimiento del oído interno. Esta integración nos permite movernos, caminar y equilibrarnos de manera efectiva en la vida cotidiana. Cuando las señales visuales y vestibulares no coinciden, como durante la realidad virtual, el movimiento turbulento o ciertas condiciones neurológicas, las personas pueden experimentar mareos, desorientación o alteraciones perceptuales, que también se observan en trastornos como el autismo y la enfermedad de Parkinson. La investigación indica que el cerebro utiliza una estrategia de promediado ponderado por fiabilidad casi óptima: evalúa dinámicamente la confianza de cada señal y ajusta su influencia en consecuencia. Comprender estos mecanismos no solo aclara cómo navegamos en entornos complejos, sino que también informa sobre posibles intervenciones para condiciones que implican una integración sensorial deteriorada. Esta revisión sintetiza hallazgos conductuales, neurofisiológicos, computacionales y de imagen para resaltar cómo la integración visual-vestibular dinámica sustenta la percepción precisa del auto-movimiento y puede guiar enfoques terapéuticos para trastornos de integración sensorial.