Lobo-Perro-Humano: Compañerismo Basado en Herramientas Sociales Comunes
Autores: Kotrschal, Kurt
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2023
Acceso abierto
Artículo científico
2023
Lobo-Perro-Humano: Compañerismo Basado en Herramientas Sociales Comunes
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Zootecnia
Palabras clave
Lobos
Perros
Humanos
Social
Cooperación
Domesticación
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 14
Citaciones: Sin citaciones
Los lobos, los perros y los humanos comparten mentes extremadamente sociales y cooperativas. Estas similitudes están arraigadas en la homología filogenética y en la convergencia de mecanismos neuronales y fisiológicos, particularmente en el cerebro, en el funcionamiento y la comunicación de afectos básicos y en los mecanismos de estrés y calma. Los lobos domesticados, llamados perros, son animales de compañía particularmente cercanos. Tanto los humanos paleolíticos como los lobos eran cazadores hipercursoriales, cooperando de maneras complejas y prosociales dentro de sus clanes en relación con la caza, la crianza de crías y la defensa contra competidores y depredadores conspecíficos y heteroespecíficos. Estos paralelismos eco-sociales han moldeado el desarrollo de mentalidades sociales similares en lobos y humanos. A lo largo de los milenios de domesticación, este emparejamiento social se afinó, resultando en los especialistas socio-cognitivos que son los humanos y los perros, poseyendo cerebros y mentes sociales sorprendentemente similares. Por lo tanto, se puede concluir que la calidad de sus relaciones con sus dueños humanos es un factor importante en el bienestar, la salud y el bienestar de los perros, así como en el bienestar de sus compañeros humanos. Basándose en sus cerebros y fisiologías sociales sorprendentemente similares, se puede concluir además que aplicar de manera antropomórfica la empatía humana a los perros de una manera educada puede no ser tan inapropiado como se pensaba anteriormente.
Descripción
Los lobos, los perros y los humanos comparten mentes extremadamente sociales y cooperativas. Estas similitudes están arraigadas en la homología filogenética y en la convergencia de mecanismos neuronales y fisiológicos, particularmente en el cerebro, en el funcionamiento y la comunicación de afectos básicos y en los mecanismos de estrés y calma. Los lobos domesticados, llamados perros, son animales de compañía particularmente cercanos. Tanto los humanos paleolíticos como los lobos eran cazadores hipercursoriales, cooperando de maneras complejas y prosociales dentro de sus clanes en relación con la caza, la crianza de crías y la defensa contra competidores y depredadores conspecíficos y heteroespecíficos. Estos paralelismos eco-sociales han moldeado el desarrollo de mentalidades sociales similares en lobos y humanos. A lo largo de los milenios de domesticación, este emparejamiento social se afinó, resultando en los especialistas socio-cognitivos que son los humanos y los perros, poseyendo cerebros y mentes sociales sorprendentemente similares. Por lo tanto, se puede concluir que la calidad de sus relaciones con sus dueños humanos es un factor importante en el bienestar, la salud y el bienestar de los perros, así como en el bienestar de sus compañeros humanos. Basándose en sus cerebros y fisiologías sociales sorprendentemente similares, se puede concluir además que aplicar de manera antropomórfica la empatía humana a los perros de una manera educada puede no ser tan inapropiado como se pensaba anteriormente.