La estética de Nelson Goodman: una crítica
Autores: Guczalski, Krzysztof
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2021
Acceso abierto
Artículo científico
2021
La estética de Nelson Goodman: una crítica
Categoría
Artes
Subcategoría
Artes visuales
Palabras clave
Goodman
Estadounidense
Filósofo
Estética
Contribución
Crítica.
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 20
Citaciones: Sin citaciones
Nelson Goodman (1906-1998) es uno de los filósofos estadounidenses más destacados del siglo XX. Su libro más conocido se considera una contribución importante a la estética analítica. Aunque sus opiniones sobre temas particulares han sido a menudo criticadas, en general, se le considera una figura destacada en la estética del siglo XX. Contrario a tal postura, tengo la intención de argumentar que la contribución general de Goodman a la estética no es tan sobresaliente y valiosa como a menudo se sostiene. Más bien, intentaré mostrar que sus puntos de vista estéticos están fundamentados en una representación distorsionada de la tradición estética anterior, sin la cual pierden la novedad y originalidad que se les atribuye. Una vez que se corrige esa representación, algunas de las propuestas de Goodman resultan ser derivadas y redundantes. Además, donde realmente divergen de la tradición anterior y podrían reclamar originalidad, resultan ser simplemente erróneas y mal concebidas, y a veces incluso lógicamente defectuosas. Para concluir, la elevada reputación de Goodman como esteticista ciertamente requiere una revisión importante.
Descripción
Nelson Goodman (1906-1998) es uno de los filósofos estadounidenses más destacados del siglo XX. Su libro más conocido se considera una contribución importante a la estética analítica. Aunque sus opiniones sobre temas particulares han sido a menudo criticadas, en general, se le considera una figura destacada en la estética del siglo XX. Contrario a tal postura, tengo la intención de argumentar que la contribución general de Goodman a la estética no es tan sobresaliente y valiosa como a menudo se sostiene. Más bien, intentaré mostrar que sus puntos de vista estéticos están fundamentados en una representación distorsionada de la tradición estética anterior, sin la cual pierden la novedad y originalidad que se les atribuye. Una vez que se corrige esa representación, algunas de las propuestas de Goodman resultan ser derivadas y redundantes. Además, donde realmente divergen de la tradición anterior y podrían reclamar originalidad, resultan ser simplemente erróneas y mal concebidas, y a veces incluso lógicamente defectuosas. Para concluir, la elevada reputación de Goodman como esteticista ciertamente requiere una revisión importante.