En las últimas dos décadas, el volcán La Soufrière en Guadalupe ha mostrado un creciente desgasificación cuya fuente real aún sigue siendo incierta. Basado en nuevas mediciones de la química y el flujo de masa de las emisiones de gas fumarólico del volcán, aquí revelamos variaciones espaciotemporales en las características de desgasificación que se relacionan estrechamente con la circulación subterránea 3D de los fluidos fumarólicos, tal como se imagina mediante tomografía de resistividad eléctrica, y con señales geodésicas y sísmicas registradas en las últimas dos décadas. Encuestas mensuales discretas de los penachos de gas de los diversos respiraderos en el domo de lava de La Soufrière, realizadas con analizadores MultiGAS portátiles, revelan diferencias importantes en las proporciones químicas y flujos de HO, CO, HS, SO y H que dependen de la ubicación del respiradero con respecto a la circulación subterránea de fluidos. En particular, los principales respiraderos centrales, aunque conectados directamente al conducto del volcán y preferentemente estudiados en décadas pasadas, muestran relaciones CO/SO y HS/SO mucho más altas que las emisiones de gas periféricas, reflejando una mayor depuración de SO en el agua hidrotermal hirviendo a 80-100 m de profundidad. Los flujos de gas demuestran un aumento en la desgasificación global del volcán en los últimos 10 años, pero también un reciente cambio espacial en la intensidad de desgasificación fumarólica desde el centro del domo de lava hacia su sector SE-NE y la fractura de Breislack. Tal cambio espacial está en concordancia con evidencia extensométrica y sísmica de ensanchamiento de fallas en este sector debido al lento deslizamiento gravitacional del sector sur del domo. Nuestro estudio proporciona así un marco mejorado para monitorear e interpretar la evolución de las emisiones de gas de La Soufrière en el futuro y para prever mejor los peligros de este peligroso volcán andesítico.