La Importancia de la Inteligencia Emocional en los Gerentes y Su Impacto en el Rendimiento de los Empleados en Tiempos Turbulentos
Autores: Salameh-Ayanian, Madonna; Tamer, Natalie; Jabbour Al Maalouf, Nada
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2025
Acceso abierto
Artículo científico
2025
La Importancia de la Inteligencia Emocional en los Gerentes y Su Impacto en el Rendimiento de los Empleados en Tiempos Turbulentos
Categoría
Gestión y administración
Subcategoría
Gestión empresarial
Palabras clave
Liderazgo
Competencia emocional
Inteligencia emocional
Crisis
Rendimiento de los empleados
Dimensiones de la IE
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 16
Citaciones: Sin citaciones
En economías afectadas por crisis, la efectividad del liderazgo depende cada vez más no solo de la experiencia técnica, sino de la competencia emocional. Si bien la inteligencia emocional (IE) ha sido ampliamente reconocida como un catalizador para un liderazgo efectivo y resultados positivos en los empleados, su papel en contextos volátiles y con escasez de recursos sigue siendo poco explorado. Este estudio aborda esta brecha crítica al investigar el impacto de cinco dimensiones centrales de la IE, a saber, autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales, en el rendimiento de los empleados en medio de la crisis multidimensional en curso en Líbano. Basándose en el marco de IE de Goleman y la teoría de Demandas y Recursos del Trabajo, la investigación emplea un diseño cuantitativo y transversal con datos recopilados de 398 empleados de diversos sectores en Líbano. El Modelado de Ecuaciones Estructurales reveló que todas las dimensiones de la IE influyeron significativamente y de manera positiva en el rendimiento de los empleados, siendo la autorregulación (beta = 0.485) y la empatía (beta = 0.361) los predictores más potentes. Estos hallazgos subrayan el valor del liderazgo emocionalmente inteligente para fomentar la productividad, la resiliencia y la cohesión del equipo durante la inestabilidad organizacional. Este estudio contribuye a la literatura al contextualizar la IE en un entorno afectado por crisis y poco investigado, ofreciendo perspectivas matizadas sobre cuáles competencias emocionales son más impactantes durante la incertidumbre prolongada. En términos prácticos, posiciona la IE como un activo estratégico de liderazgo para la gestión de crisis y el desarrollo sostenible de recursos humanos en economías frágiles. Los resultados informan sobre la capacitación en liderazgo, el diseño de políticas y las estrategias organizacionales que buscan mejorar el rendimiento de los empleados a través de prácticas emocionalmente inteligentes.
Descripción
En economías afectadas por crisis, la efectividad del liderazgo depende cada vez más no solo de la experiencia técnica, sino de la competencia emocional. Si bien la inteligencia emocional (IE) ha sido ampliamente reconocida como un catalizador para un liderazgo efectivo y resultados positivos en los empleados, su papel en contextos volátiles y con escasez de recursos sigue siendo poco explorado. Este estudio aborda esta brecha crítica al investigar el impacto de cinco dimensiones centrales de la IE, a saber, autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales, en el rendimiento de los empleados en medio de la crisis multidimensional en curso en Líbano. Basándose en el marco de IE de Goleman y la teoría de Demandas y Recursos del Trabajo, la investigación emplea un diseño cuantitativo y transversal con datos recopilados de 398 empleados de diversos sectores en Líbano. El Modelado de Ecuaciones Estructurales reveló que todas las dimensiones de la IE influyeron significativamente y de manera positiva en el rendimiento de los empleados, siendo la autorregulación (beta = 0.485) y la empatía (beta = 0.361) los predictores más potentes. Estos hallazgos subrayan el valor del liderazgo emocionalmente inteligente para fomentar la productividad, la resiliencia y la cohesión del equipo durante la inestabilidad organizacional. Este estudio contribuye a la literatura al contextualizar la IE en un entorno afectado por crisis y poco investigado, ofreciendo perspectivas matizadas sobre cuáles competencias emocionales son más impactantes durante la incertidumbre prolongada. En términos prácticos, posiciona la IE como un activo estratégico de liderazgo para la gestión de crisis y el desarrollo sostenible de recursos humanos en economías frágiles. Los resultados informan sobre la capacitación en liderazgo, el diseño de políticas y las estrategias organizacionales que buscan mejorar el rendimiento de los empleados a través de prácticas emocionalmente inteligentes.