Clastos grandes inusuales e aislados de la periferia de la alta montaña Lagonaki, Cáucaso Occidental: nueva evidencia de clasificación y origen
Autores: Ruban, Dmitry A.
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2018
Acceso abierto
Artículo científico
2018
Clastos grandes inusuales e aislados de la periferia de la alta montaña Lagonaki, Cáucaso Occidental: nueva evidencia de clasificación y origen
Categoría
Ciencias Naturales y Subdisciplinas
Subcategoría
Ciencias de la Tierra y Geología
Palabras clave
Clastos grandes
Investigación geocientífica moderna
Zonas costeras
Cáucaso Occidental
Composición de carbonatos
Megaclastos
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 16
Citaciones: Sin citaciones
Los clastos grandes están en el foco de la investigación geocientífica moderna, pero su clasificación ampliamente aceptada está ausente y los especialistas tienden a enfatizar en exceso los clastos de las zonas costeras. Nuevas investigaciones de campo en el Cáucaso Occidental han permitido el hallazgo de clastos grandes aislados de composición carbonatada que se encuentran por encima de la secuencia de esquistos del Jurásico Temprano-Medio y que están cubiertos por suelos modernos. Estos clastos pueden ser determinados como grandes rocas o megaclastos (bloques) dependiendo de la clasificación preferida. Su forma es principalmente irregular, aunque también se registran superficies suavizadas y ángulos redondeados (resultantes de una karstificación previa). Estos grandes clastos se encuentran bastante lejos de los afloramientos naturales de los carbonatos del Jurásico Tardío, que son sus rocas madre. El origen de estos clastos puede estar relacionado con colapsos del acantilado pleistoceno de una cordillera de tipo cuesta, que luego se retiró a su posición actual. La evidencia del área de estudio implica que el tamaño de 1 m o 2 m es un criterio plausible para la distinción entre rocas y megaclastos, y también hace afirmaciones hacia el desarrollo de una tipología genética más amplia de megaclastos.
Descripción
Los clastos grandes están en el foco de la investigación geocientífica moderna, pero su clasificación ampliamente aceptada está ausente y los especialistas tienden a enfatizar en exceso los clastos de las zonas costeras. Nuevas investigaciones de campo en el Cáucaso Occidental han permitido el hallazgo de clastos grandes aislados de composición carbonatada que se encuentran por encima de la secuencia de esquistos del Jurásico Temprano-Medio y que están cubiertos por suelos modernos. Estos clastos pueden ser determinados como grandes rocas o megaclastos (bloques) dependiendo de la clasificación preferida. Su forma es principalmente irregular, aunque también se registran superficies suavizadas y ángulos redondeados (resultantes de una karstificación previa). Estos grandes clastos se encuentran bastante lejos de los afloramientos naturales de los carbonatos del Jurásico Tardío, que son sus rocas madre. El origen de estos clastos puede estar relacionado con colapsos del acantilado pleistoceno de una cordillera de tipo cuesta, que luego se retiró a su posición actual. La evidencia del área de estudio implica que el tamaño de 1 m o 2 m es un criterio plausible para la distinción entre rocas y megaclastos, y también hace afirmaciones hacia el desarrollo de una tipología genética más amplia de megaclastos.