Evaluación del Uso de la Tierra en la Cuenca del Jema, en la Cuenca del Alto Río Azul, Tierras Altas del Noroeste de Etiopía
Autores: Taye, Mintesinot; Simane, Belay; F. Zaitchik, Benjamin; G. Selassie, Yihenew; Setegn, Shimelis
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2019
Acceso abierto
Artículo científico
2019
Evaluación del Uso de la Tierra en la Cuenca del Jema, en la Cuenca del Alto Río Azul, Tierras Altas del Noroeste de Etiopía
Categoría
Ciencias Medioambientales
Subcategoría
Ciencias medioambientales generales
Palabras clave
Escala de cuenca
Uso agrícola de la tierra
Clase de capacidad del suelo
Textura del suelo
Elevación
Uso del suelo y cobertura terrestre
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 1
Citaciones: Sin citaciones
Generar directrices de clase de capacidad del suelo a escala de cuenca se ha convertido en una prioridad en el uso sostenible de la tierra agrícola. Este estudio analizó el área de uso de tierras cultivadas situada en la clase de capacidad de suelo no arable en la cuenca de Jema en la cuenca del río Nilo Azul Superior. Se utilizaron encuestas de suelo, observaciones meteorológicas en el terreno, un modelo digital de elevación (DEM) a 30 m, Meteosat a 10 km x 10 km y Landsat a 30 m para generar la clase de textura del suelo de muestra, la precipitación total anual promedio (ATRF en mm), el terreno, la pendiente (%), la elevación (m sobre el nivel del mar) y el uso del suelo y la cobertura (%). La clase de capacidad del suelo se analizó considerando capas raster de terreno, la ATRF promedio y la textura del suelo. Se emplearon geoestadísticas para ajustar una superficie de textura del suelo y estimaciones de ATRF promedio. Se utilizó una técnica de superposición para calcular la proporción de tierras cultivadas ubicadas en tierras no arables. Según los resultados del análisis del terreno, la elevación (m sobre el nivel del mar) de la cuenca se encuentra en el rango de 1895 a 3518 m. Se encontró que la pendiente estaba en el rango de 0 a 45%. La cantidad de precipitación estimada varió de 1640 a 131 mm, con un valor que disminuyó de la elevación más baja a la más alta. Se encontraron que las principales clases de textura del suelo eran arcilla limosa, arcilla y arcilla pesada. Se identificaron cuatro clases de capacidad del suelo, es decir, II, III, IV (arable) y V (no arable), con proporciones de 28.56%, 45.74%, 22.16% y 3.54%, respectivamente. Se identificaron siete coberturas de uso del suelo, es decir, tierras de cultivos anuales, tierras de pastoreo, tierras de arbustos, tierras desnudas, tierras de asentamiento, tierras forestales y cuerpos de agua, con proporciones de 42.1, 35.9, 8.90, 8.3, 2.6, 2.1 y 0.2, respectivamente. Alrededor de 1707.7 ha de tierra en la cuenca están categorizadas como tierras no arables que no pueden ser utilizadas para el cultivo de cultivos anuales en ningún nivel de intensidad. Alrededor de 437 ha (3.5%) de tierra fueron cultivadas en tierras no arables. Para concluir, el uso insostenible de tierras cultivadas observado podría maximizar la pérdida de suelo en las regiones aguas arriba y la sedimentación y las inundaciones aguas abajo. El uso de tierras de cultivos anuales que se observó en tierras no arables necesita ser reemplazado por cultivos perennes, pastizales y/o usos de tierras forestales.
Descripción
Generar directrices de clase de capacidad del suelo a escala de cuenca se ha convertido en una prioridad en el uso sostenible de la tierra agrícola. Este estudio analizó el área de uso de tierras cultivadas situada en la clase de capacidad de suelo no arable en la cuenca de Jema en la cuenca del río Nilo Azul Superior. Se utilizaron encuestas de suelo, observaciones meteorológicas en el terreno, un modelo digital de elevación (DEM) a 30 m, Meteosat a 10 km x 10 km y Landsat a 30 m para generar la clase de textura del suelo de muestra, la precipitación total anual promedio (ATRF en mm), el terreno, la pendiente (%), la elevación (m sobre el nivel del mar) y el uso del suelo y la cobertura (%). La clase de capacidad del suelo se analizó considerando capas raster de terreno, la ATRF promedio y la textura del suelo. Se emplearon geoestadísticas para ajustar una superficie de textura del suelo y estimaciones de ATRF promedio. Se utilizó una técnica de superposición para calcular la proporción de tierras cultivadas ubicadas en tierras no arables. Según los resultados del análisis del terreno, la elevación (m sobre el nivel del mar) de la cuenca se encuentra en el rango de 1895 a 3518 m. Se encontró que la pendiente estaba en el rango de 0 a 45%. La cantidad de precipitación estimada varió de 1640 a 131 mm, con un valor que disminuyó de la elevación más baja a la más alta. Se encontraron que las principales clases de textura del suelo eran arcilla limosa, arcilla y arcilla pesada. Se identificaron cuatro clases de capacidad del suelo, es decir, II, III, IV (arable) y V (no arable), con proporciones de 28.56%, 45.74%, 22.16% y 3.54%, respectivamente. Se identificaron siete coberturas de uso del suelo, es decir, tierras de cultivos anuales, tierras de pastoreo, tierras de arbustos, tierras desnudas, tierras de asentamiento, tierras forestales y cuerpos de agua, con proporciones de 42.1, 35.9, 8.90, 8.3, 2.6, 2.1 y 0.2, respectivamente. Alrededor de 1707.7 ha de tierra en la cuenca están categorizadas como tierras no arables que no pueden ser utilizadas para el cultivo de cultivos anuales en ningún nivel de intensidad. Alrededor de 437 ha (3.5%) de tierra fueron cultivadas en tierras no arables. Para concluir, el uso insostenible de tierras cultivadas observado podría maximizar la pérdida de suelo en las regiones aguas arriba y la sedimentación y las inundaciones aguas abajo. El uso de tierras de cultivos anuales que se observó en tierras no arables necesita ser reemplazado por cultivos perennes, pastizales y/o usos de tierras forestales.