Evaluación del riesgo climático en viticultura: un índice localizado para las regiones semiáridas y mediterráneas de Chile
Autores: Cuevas-Zárate, Katherine; Cortez, Donna; Soto, Jorge; Paneque, Manuel
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2025
Acceso abierto
Artículo científico
2025
Evaluación del riesgo climático en viticultura: un índice localizado para las regiones semiáridas y mediterráneas de Chile
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas Generales
Palabras clave
Viticultura
Cambio climático
Viticultura chilena
índice de riesgo climático
Adaptación local
Vulnerabilidad
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 30
Citaciones: Sin citaciones
La viticultura contribuye significativamente a las exportaciones y al PIB de Chile. Sin embargo, el desarrollo y la productividad de las vides se ven amenazados por el cambio climático. Las vides se cultivan en regiones diversas; por lo tanto, se requieren herramientas adaptables para evaluar el riesgo climático a nivel local. En este estudio se desarrolló un índice de riesgo climático local (IRCL) para evaluar la vulnerabilidad de la viticultura chilena (uvas de vino, de mesa y de pisco) en los períodos actual (2017-2024) y futuro (2046-2065). Se analizaron varios componentes, incluyendo la exposición, sensibilidad y capacidades de adaptación y respuesta, utilizando diferentes indicadores basados en información a nivel municipal. Los resultados para el período actual indicaron que la mayoría de los municipios tenían un riesgo medio, mientras que las proyecciones futuras mostraron un aumento marcado en el riesgo climático, principalmente debido a cambios en la idoneidad climática. En el período actual, los valores más altos de IRCL se observaron en zonas semiáridas y mediterráneas, especialmente en las regiones del norte de Atacama y Coquimbo; en el período futuro, esta situación se intensificó. En contraste, los valores más bajos en el período actual ocurrieron en la región del Maule y más al sur, donde el clima pasa de mediterráneo a condiciones templadas, y en el período futuro, las áreas de valle y montañosas presentaron mejoras en el índice. Algunos municipios mostraron mejoras o estabilidad con esfuerzos de adaptación locales. Los resultados resaltan la necesidad urgente de políticas de adaptación específicas para cada región que prioricen la gestión del agua, la infraestructura y el aumento de capacidades.
Descripción
La viticultura contribuye significativamente a las exportaciones y al PIB de Chile. Sin embargo, el desarrollo y la productividad de las vides se ven amenazados por el cambio climático. Las vides se cultivan en regiones diversas; por lo tanto, se requieren herramientas adaptables para evaluar el riesgo climático a nivel local. En este estudio se desarrolló un índice de riesgo climático local (IRCL) para evaluar la vulnerabilidad de la viticultura chilena (uvas de vino, de mesa y de pisco) en los períodos actual (2017-2024) y futuro (2046-2065). Se analizaron varios componentes, incluyendo la exposición, sensibilidad y capacidades de adaptación y respuesta, utilizando diferentes indicadores basados en información a nivel municipal. Los resultados para el período actual indicaron que la mayoría de los municipios tenían un riesgo medio, mientras que las proyecciones futuras mostraron un aumento marcado en el riesgo climático, principalmente debido a cambios en la idoneidad climática. En el período actual, los valores más altos de IRCL se observaron en zonas semiáridas y mediterráneas, especialmente en las regiones del norte de Atacama y Coquimbo; en el período futuro, esta situación se intensificó. En contraste, los valores más bajos en el período actual ocurrieron en la región del Maule y más al sur, donde el clima pasa de mediterráneo a condiciones templadas, y en el período futuro, las áreas de valle y montañosas presentaron mejoras en el índice. Algunos municipios mostraron mejoras o estabilidad con esfuerzos de adaptación locales. Los resultados resaltan la necesidad urgente de políticas de adaptación específicas para cada región que prioricen la gestión del agua, la infraestructura y el aumento de capacidades.