Abordar la crisis planetaria asociada con el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación global y la salud pública requiere enfoques novedosos y holísticos. Aquí, presentamos la metodología y los resultados iniciales de un experimento realizado en Roma en el marco del proyecto Centro Nacional de Futuro de la Biodiversidad (NBFC), Hito 6. El objetivo principal de este estudio fue delinear el enfoque de salud planetaria como un lente para evaluar la salud urbana. Este estudio de caso transdisciplinario exploró la relación entre el exposoma externo relacionado con el tráfico urbano y las respuestas pro-oxidativas en humanos y plantas. Esta metodología se basa en la integración de la modelización de dinámicas atmosféricas, mediciones de aerosoles de última generación, biomonitoreo en cohortes humanas, ensayos celulares in vitro y la evaluación de marcadores de rasgos funcionales en árboles urbanos. Los resultados indican que la exposición a corto plazo a aerosoles urbanos, incluso a bajas concentraciones, desencadena respuestas oxidativas e inflamatorias rápidas en células epiteliales bronquiales, modula la expresión de genes y miARN, altera la diversidad de la microbiota intestinal e induce cambios en los rasgos funcionales de los árboles urbanos. Este estudio también destaca los mecanismos de retroalimentación entre la vegetación y las condiciones atmosféricas, enfatizando el papel de la vegetación urbana en la modulación del microclima y la exposición. La metodología y los resultados iniciales presentados aquí serán analizados más a fondo en estudios futuros para explorar la prueba de una relación causa-efecto entre la exposición a corto plazo a estresores ambientales relacionados con el tráfico en áreas urbanas y el estrés oxidativo en humanos y plantas, con implicaciones para respuestas crónicas. En un mundo altamente urbanizado, esta evidencia podría ser fundamental para motivar la implementación generalizada de enfoques de salud planetaria para evaluar la salud urbana.