Desentrañando los mecanismos hormonales y moleculares que dan forma a la morfología del fruto en las plantas
Autores: Rafiq, Muhammad; Guo, Min; Shoaib, Amna; Yang, Jiaxin; Fan, Siqing; Xiao, Haijing; Chen, Kai; Xie, Zhaoqi; Cheng, Chunsong
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2025
Acceso abierto
Artículo científico
2025
Desentrañando los mecanismos hormonales y moleculares que dan forma a la morfología del fruto en las plantas
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Botánica
Palabras clave
Estudios sobre la forma de la fruta
Regulación genética y hormonal
Estrategias de reproducción
Vías moleculares
Preferencia del consumidor
Hormonas vegetales
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 14
Citaciones: Sin citaciones
La importancia de los estudios sobre la forma de la fruta va más allá de la biología vegetal fundamental, ya que tiene implicaciones significativas para la cría. Comprender la regulación genética y hormonal de la morfología de la fruta puede facilitar estrategias de cría específicas para mejorar el rendimiento, la calidad y la resistencia al estrés, contribuyendo en última instancia a la agricultura sostenible y a la seguridad nutricional. La diversidad en las formas de las frutas es el resultado de una compleja regulación hormonal y de vías moleculares que afectan rasgos clave, incluyendo el número de carpelos, la longitud y el peso de la fruta. La forma de la fruta es un atributo de calidad que influye directamente en la preferencia del consumidor, la comercialización y la facilidad del procesamiento post-cosecha. Este artículo se centra en las investigaciones realizadas sobre los mecanismos de regulación molecular, genética y hormonal de la forma, color y maduración de las frutas, así como en las vías genéticas clave como CLV-WUS y OVATE, y sus roles en la formación de frutas no climatericas como fresas, uvas y frambuesas. Las hormonas vegetales, especialmente el ácido abscísico (ABA) y el ácido indol-3-acético (IAA), juegan un papel crucial en la mejora de rasgos deseables como el color y el sabor, mientras regulan la síntesis de antocianinas y el tiempo de crecimiento. Además, las interacciones dinámicas entre auxina, giberelina y etileno son cruciales para el proceso de maduración. El jasmonato mejora la respuesta al estrés, los brasinosteroides promueven la maduración y las citoquininas fomentan el desarrollo temprano de la fruta. Además, esta revisión también estudió la morfología de la fruta de especies como tomates y pepinos, enfatizando la importancia de la vía CLV-WUS, que regula el número de carpelos a través de genes como WUSCHEL (WUS), FRUITFULL1 (FUL1) y el factor de respuesta a auxina 14 (ARF14). El peso de la fruta fresca se ve afectado por microARNs como miRNA156, lo que enfatiza la importancia de la regulación post-transcripcional. La participación de factores de transcripción como SISHN1, CaOvate y CISUN25-26-27a enfatiza aún más la complejidad de la regulación hormonal. Comprender estos mecanismos regulatorios puede mejorar nuestra comprensión del desarrollo de la fruta y tener un profundo impacto en las prácticas agrícolas y las estrategias de mejora de cultivos destinadas a satisfacer la creciente demanda global de productos agrícolas de alta calidad.
Descripción
La importancia de los estudios sobre la forma de la fruta va más allá de la biología vegetal fundamental, ya que tiene implicaciones significativas para la cría. Comprender la regulación genética y hormonal de la morfología de la fruta puede facilitar estrategias de cría específicas para mejorar el rendimiento, la calidad y la resistencia al estrés, contribuyendo en última instancia a la agricultura sostenible y a la seguridad nutricional. La diversidad en las formas de las frutas es el resultado de una compleja regulación hormonal y de vías moleculares que afectan rasgos clave, incluyendo el número de carpelos, la longitud y el peso de la fruta. La forma de la fruta es un atributo de calidad que influye directamente en la preferencia del consumidor, la comercialización y la facilidad del procesamiento post-cosecha. Este artículo se centra en las investigaciones realizadas sobre los mecanismos de regulación molecular, genética y hormonal de la forma, color y maduración de las frutas, así como en las vías genéticas clave como CLV-WUS y OVATE, y sus roles en la formación de frutas no climatericas como fresas, uvas y frambuesas. Las hormonas vegetales, especialmente el ácido abscísico (ABA) y el ácido indol-3-acético (IAA), juegan un papel crucial en la mejora de rasgos deseables como el color y el sabor, mientras regulan la síntesis de antocianinas y el tiempo de crecimiento. Además, las interacciones dinámicas entre auxina, giberelina y etileno son cruciales para el proceso de maduración. El jasmonato mejora la respuesta al estrés, los brasinosteroides promueven la maduración y las citoquininas fomentan el desarrollo temprano de la fruta. Además, esta revisión también estudió la morfología de la fruta de especies como tomates y pepinos, enfatizando la importancia de la vía CLV-WUS, que regula el número de carpelos a través de genes como WUSCHEL (WUS), FRUITFULL1 (FUL1) y el factor de respuesta a auxina 14 (ARF14). El peso de la fruta fresca se ve afectado por microARNs como miRNA156, lo que enfatiza la importancia de la regulación post-transcripcional. La participación de factores de transcripción como SISHN1, CaOvate y CISUN25-26-27a enfatiza aún más la complejidad de la regulación hormonal. Comprender estos mecanismos regulatorios puede mejorar nuestra comprensión del desarrollo de la fruta y tener un profundo impacto en las prácticas agrícolas y las estrategias de mejora de cultivos destinadas a satisfacer la creciente demanda global de productos agrícolas de alta calidad.