El Dogma Central de la Información
Autores: Cárdenas-García, Jaime F.
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2022
Acceso abierto
Artículo científico
2022
El Dogma Central de la Información
Categoría
Gestión y administración
Subcategoría
Gestión de la tecnología y la inovación
Palabras clave
Información
Autopoiesis
Seres vivos
Información
Información sintáctica
Información semántica
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 1
Citaciones: Sin citaciones
La info-autopoyesis o el proceso autorreferencial, recursivo e interactivo de auto-producción de información que involucra a todos los seres vivos en sus esfuerzos por satisfacer sus necesidades fisiológicas y/o relacionales se basa en la diferencia de Bateson que marca una diferencia. Los seres vivos, como manipuladores/observadores activos de su entorno, derivan significado del movimiento de la materia y/o energía detectado sensorialmente en el Universo. El proceso de info-autopoyesis en los humanos se encuentra que es triádico por naturaleza e incorpora la simultaneidad de una perspectiva cuantitativa/objetiva con una perspectiva cualitativa/subjetiva. En este proceso de compromiso significativo con el entorno, los humanos crean y transforman información semántica endógena en innumerables expresiones de información sintáctica exógena, que es sinónimo de estructura material ordenada y creación artificial. Otros humanos pueden interpretar la información sintáctica exógena y transformarla de manera única en información semántica que puede tomar formas múltiples. Este proceso asimétrico es la base para postular el dogma central de la información que establece que "la info-autopoyesis resulta en información semántica endógena que se convierte irreversible en información sintáctica exógena". En otras palabras, una vez que el mundo sintáctico artificial, incluidos los máquinas, creado por los humanos entra en existencia, solo puede ser interpretado por otros, es decir, no necesariamente transmite el mismo significado intencionado a todos. Además, estas creaciones artificiales solo reconocen, extraen, crean, transmiten, preservan, almacenan y utilizan información sintáctica, incapaces de transformar información sintáctica en información semántica. En otras palabras, nuestra capacidad ingeniosa para la creación sintáctica no permite la creación de seres artificiales con capacidades comparables a las nuestras para la construcción de significado. Sugiere que nuestros sueños de inteligencia artificial general sensible y superinteligencia están mal guiados y son paralelos al dogma central de la biología molecular que establece que "una vez que la información (secuencial) ha pasado a la proteína, no puede salir de nuevo".
Descripción
La info-autopoyesis o el proceso autorreferencial, recursivo e interactivo de auto-producción de información que involucra a todos los seres vivos en sus esfuerzos por satisfacer sus necesidades fisiológicas y/o relacionales se basa en la diferencia de Bateson que marca una diferencia. Los seres vivos, como manipuladores/observadores activos de su entorno, derivan significado del movimiento de la materia y/o energía detectado sensorialmente en el Universo. El proceso de info-autopoyesis en los humanos se encuentra que es triádico por naturaleza e incorpora la simultaneidad de una perspectiva cuantitativa/objetiva con una perspectiva cualitativa/subjetiva. En este proceso de compromiso significativo con el entorno, los humanos crean y transforman información semántica endógena en innumerables expresiones de información sintáctica exógena, que es sinónimo de estructura material ordenada y creación artificial. Otros humanos pueden interpretar la información sintáctica exógena y transformarla de manera única en información semántica que puede tomar formas múltiples. Este proceso asimétrico es la base para postular el dogma central de la información que establece que "la info-autopoyesis resulta en información semántica endógena que se convierte irreversible en información sintáctica exógena". En otras palabras, una vez que el mundo sintáctico artificial, incluidos los máquinas, creado por los humanos entra en existencia, solo puede ser interpretado por otros, es decir, no necesariamente transmite el mismo significado intencionado a todos. Además, estas creaciones artificiales solo reconocen, extraen, crean, transmiten, preservan, almacenan y utilizan información sintáctica, incapaces de transformar información sintáctica en información semántica. En otras palabras, nuestra capacidad ingeniosa para la creación sintáctica no permite la creación de seres artificiales con capacidades comparables a las nuestras para la construcción de significado. Sugiere que nuestros sueños de inteligencia artificial general sensible y superinteligencia están mal guiados y son paralelos al dogma central de la biología molecular que establece que "una vez que la información (secuencial) ha pasado a la proteína, no puede salir de nuevo".