Diferentes sistemas de manejo de la cobertura vegetal del suelo para gestionar en un viñedo irrigado
Autores: Valencia-Gredilla, Francisco; Royo-Esnal, Aritz; Juárez-Escario, Alejandro; Recasens, Jordi
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2020
Acceso abierto
Artículo científico
2020
Diferentes sistemas de manejo de la cobertura vegetal del suelo para gestionar en un viñedo irrigado
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Agronomía y Ciencia de los Cultivos
Palabras clave
Gestión de cobertura del suelo
Viñedos
Erosión del suelo
Estructura de la comunidad de malezas
Técnicas de control de malezas
Cultivo de cebada como cobertura.
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 17
Citaciones: Sin citaciones
La gestión del suelo en los viñedos en España se centra en minimizar la erosión y compactación del suelo. Tales prácticas han influido en la estructura de la comunidad de malas hierbas en las entre-hileras, contribuyendo a la propagación de la maleza altamente nociva (L.) Pers. Este hecho destaca la necesidad de investigar más a fondo la interacción entre las prácticas de gestión del suelo y las técnicas de control de malas hierbas. En este estudio, se evaluó el efecto de cuatro gestiones diferentes del suelo en las entre-hileras sobre la dinámica de la población (cambios en la cobertura y frecuencia) durante tres temporadas (2015-2017): (M1) una gestión del suelo con vegetación espontánea sin labranza manejada por trituración; (M2) una gestión del suelo con vegetación espontánea sin labranza manejada por trituración más aplicación de herbicidas, (M3) suelo labrado y crecimiento de vegetación espontánea; y (M4) suelo labrado y un cultivo de cebada sembrado (L.). y las otras malas hierbas respondieron de manera diferente a los diversos métodos de control de malas hierbas. Después de tres temporadas, el cultivo de cebada fue el sistema de gestión más eficiente para controlar y otras malas hierbas. La cobertura final del suelo en el cultivo de cebada y en el suelo labrado con vegetación espontánea fue del 0,5% y 1,1%, respectivamente, en comparación con el 3,7% y 7,7% obtenido por la vegetación espontánea triturada con y sin aplicación de herbicidas, respectivamente. Además, la frecuencia total de malas hierbas varió del 9,7% para el cultivo de cebada al 45,8% para la vegetación espontánea solo triturada. La composición de la comunidad de malas hierbas cambió debido a la presión ejercida por cada gestión y la estrategia adaptativa de las diferentes especies. Este estudio destaca la importancia del conocimiento sobre cómo la gestión de la vegetación influye en la flora de malas hierbas para mejorar la sostenibilidad de los sistemas de producción de uva de vino.
Descripción
La gestión del suelo en los viñedos en España se centra en minimizar la erosión y compactación del suelo. Tales prácticas han influido en la estructura de la comunidad de malas hierbas en las entre-hileras, contribuyendo a la propagación de la maleza altamente nociva (L.) Pers. Este hecho destaca la necesidad de investigar más a fondo la interacción entre las prácticas de gestión del suelo y las técnicas de control de malas hierbas. En este estudio, se evaluó el efecto de cuatro gestiones diferentes del suelo en las entre-hileras sobre la dinámica de la población (cambios en la cobertura y frecuencia) durante tres temporadas (2015-2017): (M1) una gestión del suelo con vegetación espontánea sin labranza manejada por trituración; (M2) una gestión del suelo con vegetación espontánea sin labranza manejada por trituración más aplicación de herbicidas, (M3) suelo labrado y crecimiento de vegetación espontánea; y (M4) suelo labrado y un cultivo de cebada sembrado (L.). y las otras malas hierbas respondieron de manera diferente a los diversos métodos de control de malas hierbas. Después de tres temporadas, el cultivo de cebada fue el sistema de gestión más eficiente para controlar y otras malas hierbas. La cobertura final del suelo en el cultivo de cebada y en el suelo labrado con vegetación espontánea fue del 0,5% y 1,1%, respectivamente, en comparación con el 3,7% y 7,7% obtenido por la vegetación espontánea triturada con y sin aplicación de herbicidas, respectivamente. Además, la frecuencia total de malas hierbas varió del 9,7% para el cultivo de cebada al 45,8% para la vegetación espontánea solo triturada. La composición de la comunidad de malas hierbas cambió debido a la presión ejercida por cada gestión y la estrategia adaptativa de las diferentes especies. Este estudio destaca la importancia del conocimiento sobre cómo la gestión de la vegetación influye en la flora de malas hierbas para mejorar la sostenibilidad de los sistemas de producción de uva de vino.