Procesos de deterioro en el arte rupestre prehistórico inducidos por la actividad minera (Cueva Arenaza, N España)
Autores: Cañaveras, Juan Carlos; Muñoz-Cervera, María Concepción; Sánchez-Moral, Sergio
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2022
Acceso abierto
Artículo científico
2022
Procesos de deterioro en el arte rupestre prehistórico inducidos por la actividad minera (Cueva Arenaza, N España)
Categoría
Ciencias Naturales y Subdisciplinas
Subcategoría
Ciencias de la Tierra y Geología
Palabras clave
Cueva
Paleolítico
Arte rupestre
Calizas
Actividades mineras
Sistema kárstico
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 20
Citaciones: Sin citaciones
La cueva de Arenaza está ubicada en Vizcaya (norte de España) y contiene importantes representaciones de arte rupestre paleolítico. Esta cueva pertenece a un sistema kárstico activo desarrollado en calizas del Cretácico inferior, que consisten principalmente en micritas y biomicritas con abundantes moldes de pirita. Las pinturas están hechas directamente sobre la roca madre o sobre delgadas costras de calcita estalagmítica. Las calizas del Cretácico en esta área contienen importantes depósitos de mineral de hierro, que han sido extraídos mediante métodos de minería subterránea y de superficie desde principios del siglo XX. Las actividades mineras han inducido cambios significativos en el patrón de drenaje kárstico y en las morfologías endo y exokársticas del sistema kárstico de Arenaza, afectando directamente el estado de conservación de las pinturas prehistóricas. Así, además del proceso natural de deterioro, la ampliación del sistema de fisuras de caliza como resultado de las vibraciones inducidas por explosiones parece ser la responsable de los cambios en las tasas de interacciones agua-roca y de la formación de concreciones de yeso botrioidal en la superficie de la roca. El resultado final es la activación y aceleración de los procesos de desprendimiento y el aumento de los procesos de deterioro irreversible en la cueva.
Descripción
La cueva de Arenaza está ubicada en Vizcaya (norte de España) y contiene importantes representaciones de arte rupestre paleolítico. Esta cueva pertenece a un sistema kárstico activo desarrollado en calizas del Cretácico inferior, que consisten principalmente en micritas y biomicritas con abundantes moldes de pirita. Las pinturas están hechas directamente sobre la roca madre o sobre delgadas costras de calcita estalagmítica. Las calizas del Cretácico en esta área contienen importantes depósitos de mineral de hierro, que han sido extraídos mediante métodos de minería subterránea y de superficie desde principios del siglo XX. Las actividades mineras han inducido cambios significativos en el patrón de drenaje kárstico y en las morfologías endo y exokársticas del sistema kárstico de Arenaza, afectando directamente el estado de conservación de las pinturas prehistóricas. Así, además del proceso natural de deterioro, la ampliación del sistema de fisuras de caliza como resultado de las vibraciones inducidas por explosiones parece ser la responsable de los cambios en las tasas de interacciones agua-roca y de la formación de concreciones de yeso botrioidal en la superficie de la roca. El resultado final es la activación y aceleración de los procesos de desprendimiento y el aumento de los procesos de deterioro irreversible en la cueva.