Descomponiendo la grasa para revertir la fibrosis de tejido blando inducida por radiación
Autores: Prescher, Hannes; Froimson, Jill R.; Hanson, Summer E.
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2023
Acceso abierto
Artículo científico
2023
Descomponiendo la grasa para revertir la fibrosis de tejido blando inducida por radiación
Categoría
Ingeniería y Tecnología
Subcategoría
Bioingeniería
Palabras clave
Tejido adiposo
Función regenerativa
Células madre
Factores de crecimiento
Angiogénesis
Fibrosis por radiación
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 25
Citaciones: Sin citaciones
El tejido adiposo está compuesto por una colección de células con valiosa función estructural y regenerativa. Tomadas como injerto autólogo, estas células pueden utilizarse para tratar defectos e irregularidades en los tejidos blandos, a la vez que proporcionan un efecto reparador en los tejidos circundantes. Las células madre o estromales derivadas del tejido adiposo son principalmente responsables de este efecto regenerativo a través de la diferenciación directa en células nativas y mediante la secreción de numerosos factores de crecimiento y citoquinas que estimulan la angiogénesis y perturban las vías proinflamatorias. La separación del tejido adiposo en sus partes componentes, es decir, células, andamios y proteínas, ha proporcionado nuevas terapias regenerativas para la patología de la piel y los tejidos blandos, incluyendo la que resulta de la radiación. Estudios recientes tanto en modelos animales como en ensayos clínicos han demostrado la capacidad del injerto autólogo de grasa para revertir la fibrosis cutánea inducida por radiación. Un mayor entendimiento del mecanismo patológico complejo de la FICR ha permitido a los investigadores aprovechar la función específica de las CME para diseñar injertos de grasa enriquecidos para mejorar el efecto terapéutico del IAF.
Descripción
El tejido adiposo está compuesto por una colección de células con valiosa función estructural y regenerativa. Tomadas como injerto autólogo, estas células pueden utilizarse para tratar defectos e irregularidades en los tejidos blandos, a la vez que proporcionan un efecto reparador en los tejidos circundantes. Las células madre o estromales derivadas del tejido adiposo son principalmente responsables de este efecto regenerativo a través de la diferenciación directa en células nativas y mediante la secreción de numerosos factores de crecimiento y citoquinas que estimulan la angiogénesis y perturban las vías proinflamatorias. La separación del tejido adiposo en sus partes componentes, es decir, células, andamios y proteínas, ha proporcionado nuevas terapias regenerativas para la patología de la piel y los tejidos blandos, incluyendo la que resulta de la radiación. Estudios recientes tanto en modelos animales como en ensayos clínicos han demostrado la capacidad del injerto autólogo de grasa para revertir la fibrosis cutánea inducida por radiación. Un mayor entendimiento del mecanismo patológico complejo de la FICR ha permitido a los investigadores aprovechar la función específica de las CME para diseñar injertos de grasa enriquecidos para mejorar el efecto terapéutico del IAF.