Contaminantes Orgánicos Persistentes en la Leche Materna Humana austriaca Recogida entre 2013 y 2016
Autores: Hartmann, Christina; Kaiser, Andreas-Marius; Moche, Wolfgang; Weiss, Stefan; Raffesberg, Wolfgang; Scharf, Sigrid; Graf-Rohrmeister, Klaudia; Thanhaeuser, Margarita; Haiden, Nadja; Uhl, Maria
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2024
Acceso abierto
Artículo científico
2024
Contaminantes Orgánicos Persistentes en la Leche Materna Humana austriaca Recogida entre 2013 y 2016
Categoría
Ingeniería y Tecnología
Subcategoría
Ingeniería Química
Palabras clave
Leche materna
Valor nutricional
éteres difenílicos polibromados
Sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas
Contaminantes orgánicos persistentes
Implicaciones para la salud
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 33
Citaciones: Sin citaciones
La leche materna tiene un inmenso valor nutricional, ya que contiene sustancias que promueven la salud en una forma única y óptima. Además, la importancia de la leche materna se extiende a la protección de la salud y del medio ambiente, ya que sirve como un indicador de la exposición tanto materna como infantil. En este estudio, se analizaron muestras de leche materna recolectadas en 2013 y entre 2014 y 2016 de madres en Viena (Austria) para detectar éteres difenílicos polibromados (PBDE) y sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), así como otras sustancias que han sido incluidas en el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) debido a sus propiedades persistentes, bioacumulativas y tóxicas. La concentración total de los congéneres de PBDE en las muestras (n = 18, muestreadas en 2013) osciló entre 0.055 y 52 ng/g de lípidos, y de 0.002 a 2.5 ng/g de leche materna. En la muestra agrupada, la suma de los PBDE se detectó a un nivel de 4.4 ng/g de lípidos. Basado en la población del estudio de 2014-2016, se detectaron ciertos PFAS en todas las muestras (n = 40). La exposición a la suma de cuatro PFAS específicos, incluyendo el sulfonato de perfluorooctano (PFOS), el ácido perfluorooctanoico (PFOA), el ácido perfluoro-n-nonanoico (PFNA) y el sulfonato de perfluoro-1-hexano (PFHxS) osciló entre 0.014 y 0.12 ng/L de leche materna. En la muestra agrupada, se encontraron PFOS y PFOA en concentraciones de 0.025 ng/g y 0.045 ng/g, respectivamente. Además, la primera generación de COP, principalmente compuestos organoclorados, se midió en una muestra agrupada de leche materna de participantes muestreados entre 2014 y 2016 como parte del programa de monitoreo de leche materna de la OMS/PNUMA y se comparó con los COP medidos en muestras agrupadas recolectadas en 1987/1988 y 1992/1993, respectivamente. Por lo tanto, este documento demuestra la efectividad del Convenio de Estocolmo sobre COP al comparar los resultados austriacos del estudio global de leche materna de la OMS/PNUMA de 1987 a 2016. Sin embargo, los datos también muestran que, a pesar de estas reducciones, aún se están alcanzando niveles relevantes para la salud, particularmente en términos de la salud infantil, cuando se toma en cuenta la presencia de la nueva generación de COP, como los PBDE y PFAS, en la leche materna humana.
Descripción
La leche materna tiene un inmenso valor nutricional, ya que contiene sustancias que promueven la salud en una forma única y óptima. Además, la importancia de la leche materna se extiende a la protección de la salud y del medio ambiente, ya que sirve como un indicador de la exposición tanto materna como infantil. En este estudio, se analizaron muestras de leche materna recolectadas en 2013 y entre 2014 y 2016 de madres en Viena (Austria) para detectar éteres difenílicos polibromados (PBDE) y sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), así como otras sustancias que han sido incluidas en el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) debido a sus propiedades persistentes, bioacumulativas y tóxicas. La concentración total de los congéneres de PBDE en las muestras (n = 18, muestreadas en 2013) osciló entre 0.055 y 52 ng/g de lípidos, y de 0.002 a 2.5 ng/g de leche materna. En la muestra agrupada, la suma de los PBDE se detectó a un nivel de 4.4 ng/g de lípidos. Basado en la población del estudio de 2014-2016, se detectaron ciertos PFAS en todas las muestras (n = 40). La exposición a la suma de cuatro PFAS específicos, incluyendo el sulfonato de perfluorooctano (PFOS), el ácido perfluorooctanoico (PFOA), el ácido perfluoro-n-nonanoico (PFNA) y el sulfonato de perfluoro-1-hexano (PFHxS) osciló entre 0.014 y 0.12 ng/L de leche materna. En la muestra agrupada, se encontraron PFOS y PFOA en concentraciones de 0.025 ng/g y 0.045 ng/g, respectivamente. Además, la primera generación de COP, principalmente compuestos organoclorados, se midió en una muestra agrupada de leche materna de participantes muestreados entre 2014 y 2016 como parte del programa de monitoreo de leche materna de la OMS/PNUMA y se comparó con los COP medidos en muestras agrupadas recolectadas en 1987/1988 y 1992/1993, respectivamente. Por lo tanto, este documento demuestra la efectividad del Convenio de Estocolmo sobre COP al comparar los resultados austriacos del estudio global de leche materna de la OMS/PNUMA de 1987 a 2016. Sin embargo, los datos también muestran que, a pesar de estas reducciones, aún se están alcanzando niveles relevantes para la salud, particularmente en términos de la salud infantil, cuando se toma en cuenta la presencia de la nueva generación de COP, como los PBDE y PFAS, en la leche materna humana.