Las mordeduras de serpiente Crotalus inducen varios efectos toxicológicos, que abarcan síntomas neurológicos, miotóxicos y citotóxicos, con resultados potencialmente fatales. Investigar la toxicidad del veneno es esencial para la salud pública, y el desarrollo de nuevas herramientas permite estudiar estos efectos de manera más completa. Los objetivos de la investigación incluyen la elucidación de las consecuencias fisiológicas de la exposición al veneno y la evaluación de la toxicidad utilizando modelos animales. Los embriones de pollo sirven como modelos valiosos para evaluar la toxicidad del veneno a través de la prueba de cribado de embriotoxicidad en pollitos (CHEST) y el ensayo de la membrana corioalantoica (CAM), particularmente útiles para evaluar los impactos vasculares. La aplicación del veneno resultó en una mayor embriotoxicidad y anomalías morfológicas, como gemelos siameses. El ensayo CAM demostró los efectos hemorrágicos del veneno, que variaron según el tipo y la concentración del veneno. El potencial irritante de ambos tipos de veneno se clasificó como leve o moderado dependiendo de su concentración. Además, se realizó la actividad de la acetilcolinesterasa (AChE) para obtener información sobre la toxicidad de los órganos. Los resultados muestran que ambos venenos indujeron cambios en el peso del embrión completo, el corazón y el hígado, pero el veneno fue identificado como más tóxico. Concentraciones específicas de veneno afectaron la actividad de AChE en los tejidos embrionarios. Estos hallazgos subrayan las propiedades embriotoxicidad y vasoactivas del veneno, proporcionando valiosos conocimientos sobre sus mecanismos de toxicidad y posibles aplicaciones en biomedicina.