Implantes de collar tipo tornillo vs. implantes de collar no tipo tornillo-Comparación de la estabilidad inicial, adaptación de los tejidos blandos y pérdida ósea marginal temprana-Un estudio preclínico en el perro
Autores: Tal, Haim; Reiser, Vadim; Naishlos, Sarit; Avishai, Gal; Kolerman, Roni; Chaushu, Liat
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2022
Acceso abierto
Artículo científico
2022
Implantes de collar tipo tornillo vs. implantes de collar no tipo tornillo-Comparación de la estabilidad inicial, adaptación de los tejidos blandos y pérdida ósea marginal temprana-Un estudio preclínico en el perro
Categoría
Ciencias Naturales y Subdisciplinas
Subcategoría
Biología
Palabras clave
Estabilidad del implante
Cicatrización de tejidos blandos
Pérdida marginal ósea temprana
Superficie rugosa
Diseño del collar
Cirugía en dos etapas
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 32
Citaciones: Sin citaciones
Antecedentes: Las características del cuello del implante pueden afectar la estabilidad inicial del implante, la cicatrización de los tejidos blandos y la pérdida ósea marginal temprana (EMBL) en la cirugía de segunda etapa. La hipótesis nula era que, tras la inserción de implantes en dos etapas, los implantes con cuello de superficie rugosa y tipo no roscado presentarían menor EMBL en la cirugía de segunda etapa que los implantes con cuello de tipo roscado y superficie rugosa. Métodos: El estudio comprendió siete perros beagle machos (peso medio 10.57 +/- 2.8 kg; rango 9-17 kg). Se desarrolló un nuevo diseño de implante, compuesto por 2 partes: una parte apical que se asemeja a un implante roscado regular, y un cuello no roscado de 4.2 mm de largo, que sirvió como grupo de estudio, mientras que los implantes roscados estándar sirvieron como control. Se colocaron veintiocho implantes: dos a cada lado de la mandíbula. Todos los implantes fueron arenados/ácido grabados y de dimensiones similares. Cada perro recibió cuatro implantes. Para evaluar el impacto de la ubicación (anterior vs. posterior) en los resultados, los implantes se colocaron de la siguiente manera: grupo I-mandíbula posterior derecha-implantes con cuello no roscado; grupo II-mandíbula anterior derecha-implantes con cuello no roscado similares. Para evaluar el efecto del diseño del cuello en los resultados, los implantes se colocaron de la siguiente manera: Grupo III-mandíbula anterior izquierda-grupo de control, implantes con cuello roscado; Grupo IV-grupo de estudio, mandíbula posterior izquierda-implantes con cuello no roscado. Se midieron y registraron los siguientes parámetros: torque de inserción, cicatrización de tejidos blandos, fallo temprano del implante y EMBL en la cirugía de segunda etapa. Resultados: No se observaron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos I y II en cuanto a todos los parámetros de resultado. Al mismo tiempo, aunque el torque de inserción (55 N/cm) y el fallo temprano del implante (0) fueron similares entre los grupos III y IV, el grupo III presentó una cicatrización de tejidos blandos significativamente peor (1.43 vs. 0.14) y una mayor pérdida ósea marginal (0.86 vs. 0 mm). Conclusiones: Cuando se utilizó un protocolo de implante en dos etapas, los implantes con cuello de superficie rugosa y tipo no roscado llevaron a mejores resultados en la cirugía de segunda etapa. La ubicación del implante no afectó los resultados. La importancia de este resultado en la prevención de EMBL espera más investigación.
Descripción
Antecedentes: Las características del cuello del implante pueden afectar la estabilidad inicial del implante, la cicatrización de los tejidos blandos y la pérdida ósea marginal temprana (EMBL) en la cirugía de segunda etapa. La hipótesis nula era que, tras la inserción de implantes en dos etapas, los implantes con cuello de superficie rugosa y tipo no roscado presentarían menor EMBL en la cirugía de segunda etapa que los implantes con cuello de tipo roscado y superficie rugosa. Métodos: El estudio comprendió siete perros beagle machos (peso medio 10.57 +/- 2.8 kg; rango 9-17 kg). Se desarrolló un nuevo diseño de implante, compuesto por 2 partes: una parte apical que se asemeja a un implante roscado regular, y un cuello no roscado de 4.2 mm de largo, que sirvió como grupo de estudio, mientras que los implantes roscados estándar sirvieron como control. Se colocaron veintiocho implantes: dos a cada lado de la mandíbula. Todos los implantes fueron arenados/ácido grabados y de dimensiones similares. Cada perro recibió cuatro implantes. Para evaluar el impacto de la ubicación (anterior vs. posterior) en los resultados, los implantes se colocaron de la siguiente manera: grupo I-mandíbula posterior derecha-implantes con cuello no roscado; grupo II-mandíbula anterior derecha-implantes con cuello no roscado similares. Para evaluar el efecto del diseño del cuello en los resultados, los implantes se colocaron de la siguiente manera: Grupo III-mandíbula anterior izquierda-grupo de control, implantes con cuello roscado; Grupo IV-grupo de estudio, mandíbula posterior izquierda-implantes con cuello no roscado. Se midieron y registraron los siguientes parámetros: torque de inserción, cicatrización de tejidos blandos, fallo temprano del implante y EMBL en la cirugía de segunda etapa. Resultados: No se observaron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos I y II en cuanto a todos los parámetros de resultado. Al mismo tiempo, aunque el torque de inserción (55 N/cm) y el fallo temprano del implante (0) fueron similares entre los grupos III y IV, el grupo III presentó una cicatrización de tejidos blandos significativamente peor (1.43 vs. 0.14) y una mayor pérdida ósea marginal (0.86 vs. 0 mm). Conclusiones: Cuando se utilizó un protocolo de implante en dos etapas, los implantes con cuello de superficie rugosa y tipo no roscado llevaron a mejores resultados en la cirugía de segunda etapa. La ubicación del implante no afectó los resultados. La importancia de este resultado en la prevención de EMBL espera más investigación.