La etiqueta de la basura añadida al suelo de la plantación de té (L.) revela un efecto de activación positivo significativo que conduce a una menor acumulación de carbono orgánico en el suelo
Autores: Yang, Xiangde; Ni, Kang; Ma, Lifeng; Shi, Yuanzhi; Yi, Xiaoyun; Ji, Lingfei; Ruan, Jianyun
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2022
Acceso abierto
Artículo científico
2022
La etiqueta de la basura añadida al suelo de la plantación de té (L.) revela un efecto de activación positivo significativo que conduce a una menor acumulación de carbono orgánico en el suelo
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Agronomía y Ciencia de los Cultivos
Palabras clave
Té
Carbono orgánico del suelo
Hojarasca
Comunidad microbiana
Dióxido de carbono
Marcaje con isótopos estables
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 27
Citaciones: Sin citaciones
A pesar de que el retorno anual de la hojarasca ocurre en las plantaciones de té (L.), el nivel de carbono orgánico del suelo (SOC) en ellas sigue siendo relativamente bajo. Los impactos exactos de la hojarasca podada en el suelo y su asociación con la acumulación de SOC en las plantaciones de té siguen siendo poco claros. En este estudio, preparamos material de plantas de té marcado con C y lo incubamos con suelos recolectados en una plantación de té. Se midió y distinguió el eflujo de dióxido de carbono (CO) y sus fuentes basándose en el método isotópico de C. La comunidad microbiana del suelo y la utilización del C de la hojarasca se evaluaron mediante un análisis de ácidos grasos fosfolípidos (PLFA) combinado con una técnica de marcado estable de isótopos (SIP). La incorporación de la hojarasca aumentó inicialmente de manera significativa el eflujo de CO. La mayoría de la producción de CO (>90%) provenía de la mineralización del SOC nativo, lo cual se reflejaba en un fuerte efecto de priming positivo (PE) que disminuyó con el tiempo. Durante el período de incubación, la actividad de -glucosidasa disminuyó significativamente tanto en el suelo control como en el suelo con hojarasca añadida. Se observó una diferencia significativa en la comunidad microbiana entre el suelo control y el suelo con hojarasca añadida, en el cual la incorporación de la hojarasca aumentó significativamente la biomasa de cada grupo microbiano en comparación con el suelo control. Según PLFA-SIP, el 78% del C incorporado en microbios individuales provenía del SOC nativo, mientras que solo el 22% provenía de la hojarasca. Además, el modelado de trayectorias de mínimos cuadrados parciales (PLS-PM) reveló que los microbios asociados con la mineralización del SOC nativo afectaron directamente los cambios en el SOC (C), mientras que los microbios relacionados con la degradación de la hojarasca exhibieron un efecto indirecto en el C al afectar la actividad de -glucosidasa bajo la incorporación de la hojarasca. En conjunto, a pesar del retorno anual de la hojarasca podada al campo, el SOC se acumuló menos en el sistema de plantación de té.
Descripción
A pesar de que el retorno anual de la hojarasca ocurre en las plantaciones de té (L.), el nivel de carbono orgánico del suelo (SOC) en ellas sigue siendo relativamente bajo. Los impactos exactos de la hojarasca podada en el suelo y su asociación con la acumulación de SOC en las plantaciones de té siguen siendo poco claros. En este estudio, preparamos material de plantas de té marcado con C y lo incubamos con suelos recolectados en una plantación de té. Se midió y distinguió el eflujo de dióxido de carbono (CO) y sus fuentes basándose en el método isotópico de C. La comunidad microbiana del suelo y la utilización del C de la hojarasca se evaluaron mediante un análisis de ácidos grasos fosfolípidos (PLFA) combinado con una técnica de marcado estable de isótopos (SIP). La incorporación de la hojarasca aumentó inicialmente de manera significativa el eflujo de CO. La mayoría de la producción de CO (>90%) provenía de la mineralización del SOC nativo, lo cual se reflejaba en un fuerte efecto de priming positivo (PE) que disminuyó con el tiempo. Durante el período de incubación, la actividad de -glucosidasa disminuyó significativamente tanto en el suelo control como en el suelo con hojarasca añadida. Se observó una diferencia significativa en la comunidad microbiana entre el suelo control y el suelo con hojarasca añadida, en el cual la incorporación de la hojarasca aumentó significativamente la biomasa de cada grupo microbiano en comparación con el suelo control. Según PLFA-SIP, el 78% del C incorporado en microbios individuales provenía del SOC nativo, mientras que solo el 22% provenía de la hojarasca. Además, el modelado de trayectorias de mínimos cuadrados parciales (PLS-PM) reveló que los microbios asociados con la mineralización del SOC nativo afectaron directamente los cambios en el SOC (C), mientras que los microbios relacionados con la degradación de la hojarasca exhibieron un efecto indirecto en el C al afectar la actividad de -glucosidasa bajo la incorporación de la hojarasca. En conjunto, a pesar del retorno anual de la hojarasca podada al campo, el SOC se acumuló menos en el sistema de plantación de té.