Descripción Morfo-Geométrica de los Cráneos y Mandíbulas de Osos Pardos () del Parque Dancing Bear Belitsa
Autores: Ruzhanova-Gospodinova, Iliana Stefanova; Vladova, Silvi; Szara, Tomasz; Tandir, Faruk; Szara, Ewa; Yalin, Ebru Eravci; Gündemir, Ozan
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2024
Acceso abierto
Artículo científico
2024
Descripción Morfo-Geométrica de los Cráneos y Mandíbulas de Osos Pardos () del Parque Dancing Bear Belitsa
Categoría
Ciencias Agrícolas y Biológicas
Subcategoría
Zootecnia
Palabras clave
Cráneo
Mandíbulas
Dimorfismo sexual
Influencia del tamaño
Técnicas morfométricas
Adaptaciones morfológicas
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 14
Citaciones: Sin citaciones
El presente estudio tuvo como objetivo describir el cráneo y las mandíbulas del oso pardo del Parque Dancing Bear Belitsa utilizando técnicas avanzadas de morfometría geométrica 3D. El objetivo era explorar cómo el dimorfismo sexual y el tamaño influyen en las estructuras craneales utilizando métodos avanzados de morfometría geométrica 3D. Se utilizaron modelos tridimensionales de los cráneos y mandíbulas de 12 osos pardos. En este estudio se observaron diferencias en la morfología del cráneo entre osos pardos machos y hembras. El cráneo del oso pardo macho, más grande que el de la hembra, exhibió una extensión más pronunciada de la parte superior de la región nucal hacia la parte posterior. Además, la parte posterior de la región frontal parecía notablemente más delgada en los osos pardos machos en comparación con las hembras. El análisis de la mandíbula reveló que la fosa masetérica estaba más desarrollada en los machos que en las hembras. Se encontró que estas diferencias de forma entre machos y hembras estaban influenciadas por el tamaño corporal. Los análisis estadísticos indicaron un efecto alométrico significativo del tamaño corporal en los valores de PC1 del cráneo, sugiriendo que los osos gigantes tienden a tener cráneos más alargados. Esto implica una relación en la que los individuos más grandes exhiben una mayor elongación craneal. En contraste, los valores de PC1 de la mandíbula no mostraron variación relacionada con el tamaño, lo que indica que la forma mandibular está menos influenciada por el tamaño corporal general. Sin embargo, los valores de PC2 en la mandíbula aumentaron significativamente con los especímenes más grandes, indicando una fosa masetérica más grande en los osos más grandes. Esta adaptación morfológica potencialmente mejora la eficiencia alimentaria y la fuerza de mordida en individuos más grandes, reflejando adaptaciones funcionales en la morfología mandibular del oso pardo. Estos hallazgos contribuyen a nuestra comprensión del dimorfismo sexual y las adaptaciones morfológicas relacionadas con el tamaño en los osos pardos, proporcionando información sobre su biología de adaptación y roles ecológicos dentro de sus hábitats.
Descripción
El presente estudio tuvo como objetivo describir el cráneo y las mandíbulas del oso pardo del Parque Dancing Bear Belitsa utilizando técnicas avanzadas de morfometría geométrica 3D. El objetivo era explorar cómo el dimorfismo sexual y el tamaño influyen en las estructuras craneales utilizando métodos avanzados de morfometría geométrica 3D. Se utilizaron modelos tridimensionales de los cráneos y mandíbulas de 12 osos pardos. En este estudio se observaron diferencias en la morfología del cráneo entre osos pardos machos y hembras. El cráneo del oso pardo macho, más grande que el de la hembra, exhibió una extensión más pronunciada de la parte superior de la región nucal hacia la parte posterior. Además, la parte posterior de la región frontal parecía notablemente más delgada en los osos pardos machos en comparación con las hembras. El análisis de la mandíbula reveló que la fosa masetérica estaba más desarrollada en los machos que en las hembras. Se encontró que estas diferencias de forma entre machos y hembras estaban influenciadas por el tamaño corporal. Los análisis estadísticos indicaron un efecto alométrico significativo del tamaño corporal en los valores de PC1 del cráneo, sugiriendo que los osos gigantes tienden a tener cráneos más alargados. Esto implica una relación en la que los individuos más grandes exhiben una mayor elongación craneal. En contraste, los valores de PC1 de la mandíbula no mostraron variación relacionada con el tamaño, lo que indica que la forma mandibular está menos influenciada por el tamaño corporal general. Sin embargo, los valores de PC2 en la mandíbula aumentaron significativamente con los especímenes más grandes, indicando una fosa masetérica más grande en los osos más grandes. Esta adaptación morfológica potencialmente mejora la eficiencia alimentaria y la fuerza de mordida en individuos más grandes, reflejando adaptaciones funcionales en la morfología mandibular del oso pardo. Estos hallazgos contribuyen a nuestra comprensión del dimorfismo sexual y las adaptaciones morfológicas relacionadas con el tamaño en los osos pardos, proporcionando información sobre su biología de adaptación y roles ecológicos dentro de sus hábitats.