En este estudio de investigación, investigamos cuatro cepas que mostraron propiedades prometedoras para el crecimiento de las plantas. Estas cepas fueron evaluadas por su capacidad para movilizar fósforo y producir amonio, sideróforos y fitohormonas. Las cepas exhibieron diferentes valores de rasgos de PGP; sin embargo, el análisis de los genomas completos no reveló diferencias significativas en los genes conocidos asociados con la expresión de rasgos beneficiosos para las plantas. Una de las cepas, GMG_278, demostró el mejor potencial para promover el crecimiento del trigo en experimentos en macetas. Todos los parámetros morfológicos del trigo mejoraron, tanto cuando se aplicó GMG_278 solo como cuando se combinó con fertilizante mineral. El efecto combinado que observamos puede sugerir varios mecanismos a través de los cuales estos tratamientos influyen en las plantas. La cantidad de pigmentos y prolina sugiere que la introducción bacteriana opera a través de vías probablemente relacionadas con la resiliencia al estrés. Un estudio sobre los mecanismos genéticos detrás de la resiliencia de las plantas al estrés ha revelado una regulación positiva significativa de genes relacionados con la defensa contra especies reactivas de oxígeno (ROS) después de la exposición bacteriana. Es importante señalar que, en los experimentos iniciales, la cepa mostró una producción significativa de ácido salicílico, que es un potente inductor de estrés oxidativo. Además, la síntesis de algunas fitohormonas se ha reestructurado, lo que puede afectar el crecimiento de las raíces y la arquitectura de los pelos radiculares. Cuando se combinan con fertilizantes minerales adicionales, estos cambios resultan en un aumento significativo de la biomasa de las plantas.