Alteraciones en la morfoquinetica del desarrollo embrionario inducidas por estrés ambiental
Autores: Kalo, Dorit; Yaacobi-Artzi, Shira; Manovich, Shir; Michaelov, Ariel; Komsky-Elbaz, Alisa; Roth, Zvi
Idioma: Inglés
Editor: MDPI
Año: 2024
Acceso abierto
Artículo científico
2024
Alteraciones en la morfoquinetica del desarrollo embrionario inducidas por estrés ambiental
Categoría
Ingeniería y Tecnología
Subcategoría
Ingeniería Química
Palabras clave
Morfocinética del embrión
Competencia de desarrollo
Estresores ambientales
Estrés térmico
Productos químicos de origen humano
Antioxidantes
Licencia
CC BY-SA – Atribución – Compartir Igual
Consultas: 30
Citaciones: Sin citaciones
La asociación entre la morfoquinética del embrión y su competencia de desarrollo está bien documentada. Por ejemplo, los embriones que se dividen temprano son más competentes para desarrollarse en blastocistos, mientras que la proporción de embriones con divisiones anormales que se desarrollan posteriormente en blastocistos es baja. Se ha informado que numerosos factores, como la edad parental, el estilo de vida, la salud y los hábitos de fumar, afectan la morfoquinética del embrión y, en consecuencia, su desarrollo. Sin embargo, se sabe menos sobre el efecto de los estresores ambientales en la morfoquinética del embrión. La revisión actual discute el efecto de los estresores ambientales más preocupantes en la morfoquinética del embrión. Estos estresores incluyen el estrés térmico y productos químicos de origen humano como los ftalatos (por ejemplo, bis-(2-etilhexilo) ftalato, dibutil ftalato, dimetil ftalato y sus metabolitos primarios), herbicidas (por ejemplo, diaminochlorotriazina, el metabolito primario de la atrazina), compuestos farmacéuticos (por ejemplo, carbamazepina, nocodazol) y agentes pro-oxidantes (hidroperóxido de cumeno, Triton X-100), así como toxinas de origen natural como las micotoxinas (por ejemplo, aflatoxina B1 y su metabolito, y ocratoxina A). Además, esta revisión discute el efecto de la radiación ionizante o no ionizante y las infecciones virales (por ejemplo, SARS-CoV-2, virus del papiloma). Finalmente, señala algunos mecanismos potenciales que subyacen a la alteración de la morfoquinética del embrión y sugiere compuestos protectores, principalmente la suplementación de antioxidantes para mejorar la morfoquinética y, en consecuencia, la competencia de desarrollo del embrión.
Descripción
La asociación entre la morfoquinética del embrión y su competencia de desarrollo está bien documentada. Por ejemplo, los embriones que se dividen temprano son más competentes para desarrollarse en blastocistos, mientras que la proporción de embriones con divisiones anormales que se desarrollan posteriormente en blastocistos es baja. Se ha informado que numerosos factores, como la edad parental, el estilo de vida, la salud y los hábitos de fumar, afectan la morfoquinética del embrión y, en consecuencia, su desarrollo. Sin embargo, se sabe menos sobre el efecto de los estresores ambientales en la morfoquinética del embrión. La revisión actual discute el efecto de los estresores ambientales más preocupantes en la morfoquinética del embrión. Estos estresores incluyen el estrés térmico y productos químicos de origen humano como los ftalatos (por ejemplo, bis-(2-etilhexilo) ftalato, dibutil ftalato, dimetil ftalato y sus metabolitos primarios), herbicidas (por ejemplo, diaminochlorotriazina, el metabolito primario de la atrazina), compuestos farmacéuticos (por ejemplo, carbamazepina, nocodazol) y agentes pro-oxidantes (hidroperóxido de cumeno, Triton X-100), así como toxinas de origen natural como las micotoxinas (por ejemplo, aflatoxina B1 y su metabolito, y ocratoxina A). Además, esta revisión discute el efecto de la radiación ionizante o no ionizante y las infecciones virales (por ejemplo, SARS-CoV-2, virus del papiloma). Finalmente, señala algunos mecanismos potenciales que subyacen a la alteración de la morfoquinética del embrión y sugiere compuestos protectores, principalmente la suplementación de antioxidantes para mejorar la morfoquinética y, en consecuencia, la competencia de desarrollo del embrión.