Abundancia de transcripciones de MyoD y miostatina en embriones de pollo sometidos a distintas temperaturas de incubación y tiempos de exposición.
Autores: Gabriel, JE; Alves, HJ; Rosário, MF Do; Secatto, A.; Coutinho, LL; Macari, M.
Idioma: Inglés
Editor: Takako Matsumura-Tundisi
Año: 2011
Acceso abierto
Abundancia de transcripciones de MyoD y miostatina en embriones de pollo sometidos a distintas temperaturas de incubación y tiempos de exposición.
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La formación del tejido muscular esquelético está directamente modulada por la expresión intrincada de moléculas de señalización específicas orquestadas por factores reguladores miogénicos, como el factor de determinación miogénica MyoD, que activa la transcripción de genes específicos del músculo al unirse a sitios de ADN consenso presentes en las secuencias reguladoras de estos genes, diferenciando y fusionando los mioblastos para formar las fibras musculares (Buckingham, 2006). Su expresión se detecta en una etapa temprana de la miogénesis, cuando las células madre quiescentes se multiplican rápidamente para generar los mioblastos necesarios para reparar el daño tisular (Glass, 2010). Diversos estudios han demostrado que MyoD es suficiente y necesario para la formación o supervivencia de los mioblastos esqueléticos (Emerson, 1993; Buckingham, 2006). En este contexto, ya se había caracterizado claramente que la miostatina es un factor de crecimiento y diferenciación secretado, perteneciente a la superfamilia del factor de crecimiento transformante (TGF)-beta, que ejerce un importante papel modulador de la composición corporal en animales de experimentación al controlar la proliferación de mioblastos y, posteriormente, inhibir la diferenciación de estas células (Rodgers y Garikipati, 2008; Glass, 2010).
La formación del tejido muscular esquelético está directamente modulada por la expresión intrincada de moléculas de señalización específicas orquestadas por factores reguladores miogénicos, como el factor de determinación miogénica MyoD, que activa la transcripción de genes específicos del músculo al unirse a sitios de ADN consenso presentes en las secuencias reguladoras de estos genes, diferenciando y fusionando los mioblastos para formar las fibras musculares (Buckingham, 2006). Su expresión se detecta en una etapa temprana de la miogénesis, cuando las células madre quiescentes se multiplican rápidamente para generar los mioblastos necesarios para reparar el daño tisular (Glass, 2010). Diversos estudios han demostrado que MyoD es suficiente y necesario para la formación o supervivencia de los mioblastos esqueléticos (Emerson, 1993; Buckingham, 2006). En este contexto, ya se había caracterizado claramente que la miostatina es un factor de crecimiento y diferenciación secretado, perteneciente a la superfamilia del factor de crecimiento transformante (TGF)-beta, que ejerce un importante papel modulador de la composición corporal en animales de experimentación al controlar la proliferación de mioblastos y, posteriormente, inhibir la diferenciación de estas células (Rodgers y Garikipati, 2008; Glass, 2010).