logo móvil
Contáctanos
  • Portada

    La investigación combina datos recopilados hace muchos años con trabajo de campo reciente. Foto: Noah Seelam / AFP.

  • Portada

    En Colombia los cultivos de arroz tendrían la ciencia de datos como la aliada perfecta para resistir enfermedades en tiempos de intenso calor. Foto: Yair Suarez / Anadolu Agency / Anadolu vía AFP.

  • Portada

    En algunas regiones una subida mínima en la temperatura aumenta de manera abrupta la probabilidad de riesgo. Foto: archivo Unimedios.

  • Portada

    El arroz es uno de los alimentos más consumidos en los hogares del país. Foto: archivo Unimedios.

  • Portada

    Deidy Viviana Rodríguez Almonacid, magíster en Meteorología de la UNAL. Foto: Deidy Viviana Rodríguez Almonacid, magíster en Meteorología de la UNAL

2025-10-03

Modelo climático anticipa las enfermedades que atacan los cultivos de arroz en Meta y Casanare


Lo novedoso de este hallazgo no está en identificar el añublo de la panícula, sino en demostrar cuáles son las regiones más vulnerables y en qué condiciones exactas se disparan los brotes. El modelo, elaborado por la investigadora Deidy Viviana Rodríguez Almonacid, magíster en Meteorología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), actúa como un “mapa de riesgo” que combina información histórica del clima con registros recientes de infecciones en el arroz, y ofrece una radiografía precisa de cómo las variables atmosféricas pueden intensificar o frenar la propagación de estas enfermedades.

En Colombia los cultivos de arroz enfrentan más de 13 enfermedades, pero cada región tiene su propio enemigo principal. Por ejemplo en los Llanos Orientales una de las mayores amenazas es el añublo de la panícula, causado por el hongo Pyricularia oryzae, que ataca la espiga justo en la etapa reproductiva, cuando los granos deberían llenarse: la panícula (parte alta de la planta) se mancha, sus tejidos mueren y los granos terminan deformes o vacíos.

Otras enfermedades que predominan en el país son el mal del pie, que pudre la base de la planta y la tumba; el escaldado de la hoja, que deja manchas alargadas hasta secar el follaje impidiendo que la planta realice fotosíntesis; el añublo bacteriano –causado por Burkholderia glumae– que deforma los granos, y la mancha café de la vaina, que debilita la espiga antes de madurar.

Hoy muchos agricultores aplican fungicidas “a ojo” sin tener claro cuál enfermedad amenaza realmente sus cultivos. Esta práctica encarece la producción, pues se usan más químicos de los necesarios, y además impacta el medioambiente al acumular residuos en el suelo y alterar sus nutrientes a largo plazo, y no siempre resulta efectiva.

Frente a este problema, el modelo desarrollado plantea usar el clima como brújula para generar un mapa en el que cada región identifica su propio enemigo y puede anticipar la batalla, aunque todas dependen del mismo grano para subsistir.

Para llegar a estas conclusiones, la investigadora Rodríguez analizó datos climáticos entre 1970 y 2019, tomados de estaciones del Ideam y bases de datos globales estimadas, y los cruzó con registros de monitoreo de enfermedades del arroz entre 2012 y 2019 en parcelas comerciales de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) que forman parte del programa de monitoreo fitosanitario de dicho gremio.

Con esos insumos, entrenó modelos matemáticos y de ciencia de datos en softwares como Python y R, que reconocen el “perfil climático” de cada enfermedad. El resultado fue una herramienta para alimentar sistemas de alertas que, con información climática actualizada, advierte en qué momento un cultivo está en riesgo, ahorrando tiempo para prevenir el problema.

“La herramienta analiza lo que pasó en los 15 días anteriores a que se presentara la infección, y aunque es un primer paso, porque este tipo de herramientas no existen aún en el país, permitirá un mejor pronóstico de las enfermedades en cada región, determinando cómo aumenta el riesgo con el aumento de la temperatura, la humedad y las lluvias, entre otras variables”, señala la magíster.

De los datos a la mesa

El arroz no es un alimento cualquiera: solo en 2020 se sembraron en Colombia 596.414 hectáreas en 23 departamentos y 211 municipios, y sustentando directamente a más de 16.000 productores, agrupados en 25.000 Unidades Productoras Agropecuarias. Cada año el país produce alrededor de 2,2 millones de toneladas de arroz en cáscara (paddy), la forma más común en la que se mide después de cosecharlo. Es el alimento base de la dieta diaria y el sustento económico de decenas de miles de familias campesinas. Por eso, un brote de enfermedad no solo es un golpe para el agricultor, sino también una amenaza para la seguridad alimentaria de millones de colombianos.

El trabajo se adelantó junto con Fedearroz, entidad que monitorea los cultivos en todo el país y que ya desarrolla una plataforma para que los agricultores consulten la dinámica anual del sector.

En un futuro cercano, un arrocero podría recibir en su celular un aviso similar al pronóstico del tiempo: “su cultivo está en floración y la próxima semana habrá alta humedad y nubosidad, con alto riesgo de añublo de la panícula”. Ese es el objetivo de la investigadora Rodríguez, “generar alertas que permitan tomar decisiones a tiempo y aplicar medidas solo cuando sean necesarias”.

Cambio climático multiplica el riesgo del arroz

El arroz no solo enfrenta plagas y hongos, sino también los efectos del cambio climático. En 2024 el calentamiento global sobrepasó los 1,5 °C, un aumento histórico y preocupante según el Servicio Climático de la Unión Europea.

Según determinó la investigadora, el aumento de apenas un grado en la temperatura puede disparar hasta en un 90 % el riesgo de brotes en Meta y Casanare, las regiones más vulnerables a esta dinámica. Además, fenómenos como El Niño y La Niña modifican la humedad y las lluvias, lo que abre la puerta a enfermedades en zonas donde antes no existían. Así, lo que hoy preocupa en los Llanos mañana podría extenderse al Tolima o al Caribe.

En Colombia las lluvias varían de manera drástica: en los Llanos Orientales pueden superar los 3.000 milímetros anuales, mientras que en algunas zonas del Caribe rara vez alcanzan los 1.000 milímetros anuales. Esa diferencia condiciona el comportamiento de las enfermedades; la humedad constante de Meta y Casanare, por ejemplo, favorece el añublo de la panícula. Por eso el sistema de alertas no funciona como un calendario rígido, sino como una herramienta adaptable que se puede integrar con datos en tiempo real de estaciones meteorológicas y satélites para informar de manera precisa a los productores.

La investigación fue dirigida por los profesores Eliécer David Díaz Almanza, del Departamento de Geociencias, y Joaquín Guillermo Ramírez, de la Facultad de Ciencias Agrarias y se adelantó con el Laboratorio de Computación y Análisis Epidemiológico de la UNAL y un convenio con Fedearroz para apoyo técnico. Con esto se busca iniciar un mejor plan de manejo y prevención de enfermedades en los cultivos de arroz de Colombia.

Autor

Autor
Imagen Unimedios | Agencia de Noticias UN

Unimedios | Agencia de Noticias UN

La Unidad de Medios de Comunicación – Unimedios, es la unidad de producción y difusión de la información científica, cultural, investigativa, académica, artística y tecnológica generada por la Universidad Nacional de Colombia y dirigida a la comunidad universitaria y a la sociedad en general. Es una dependencia de nivel nacional, adscrita a la Rectoría que articula los medios de comunicación existentes dentro de la Unidad para velar por el buen nombre e imagen de la Institución, promover y agenciar sus logros e integrarla en su diversidad y con la sociedad a través de sus medios, servicios y productos.

Noticias más leídas

Otros recursos que podrían interesarte

Temas Virtualpro