logo móvil
Contáctanos
  • Portada

    El cannabis medicinal ahora tiene una guía para medir si tiene o no metales tóxicos en sus hojas. Foto: archivo Unimedios.

  • Portada

    Material de referencia elaborado en laboratorio junto al Instituto Nacional de Metrología. Foto: Andrea Hernández Muñoz, magíster en Ciencias Farmacéuticas de la UNAL.

  • Portada

    Pasta resultante del experimento, que luego se convirtió en polvo para generar el material de referencia. Foto: Andrea Hernández Muñoz, magíster en Ciencias Farmacéuticas de la UNAL.

  • Portada

    Hojas de Cannabis sativa usadas en el estudio, donadas por una empresa de Fusagasugá dedicada a su cultivo legal y reglamentado. Foto: Andrea Hernández Muñoz, magíster en Ciencias Farmacéuticas de la UNAL.

  • Portada

    Mezcla de las hojas de cannabis trituradas. Foto: Andrea Hernández Muñoz, magíster en Ciencias Farmacéuticas de la UNAL.

2025-10-10

Material “guía” garantiza pureza del cannabis medicinal frente a metales tóxicos


El desarrollo, liderado por la química Adriana Rodríguez Torres, magíster en Química de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), con apoyo del Instituto Nacional de Metrología (INM), es una herramienta única en el país, una especie de “muestra patrón” que les permitirá a los laboratorios comprobar si sus análisis de cannabis son confiables. Hasta ahora Colombia dependía de referencias importadas de Estados Unidos o Canadá, costosas y poco adaptadas a las condiciones locales.

La especie Cannabis sativa tiene una capacidad especial, y es que actúa como una esponja absorbiendo los nutrientes del suelo, pero también los contaminantes que puedan estar presentes, especialmente los metales pesados. Esa propiedad, útil para limpiar suelos degradados, puede ser peligrosa cuando la planta se usa con fines terapéuticos.

En Colombia aún no se tiene claridad sobre la contaminación por metales pesados en estos cultivos, pero como el país tiene este problema latente en ríos y suelos, los expertos buscan mejores formas de prevenir que tengan niveles más altos que los permitidos internacionalmente. Según el Ministerio de Justicia, en el territorio nacional hay más de 57.000 hectáreas de cultivos legales de cannabis y más de 3.000 licencias otorgadas para uso de semilla en siembra, cultivos de plantas y uso medicinal.

Sin embargo, la investigación en torno a este cultivo se ha centrado en su contenido de cannabinoides –es decir las sustancias que le permiten ser medicinales o psicotrópicas–, pero poco en metales pesados.

El plomo, el arsénico y el cadmio son sustancias que, aunque invisibles, pueden causar daños graves en el cuerpo si se acumulan con el tiempo. El plomo afecta el sistema nervioso y puede provocar fatiga, pérdida de memoria o problemas de aprendizaje; el arsénico se asocia con alteraciones en la piel y algunos tipos de cáncer, y el cadmio daña los riñones y debilita los huesos. Por eso, incluso en pequeñas cantidades, estos metales se deben controlar con precisión en los productos de uso medicinal.

Un patrón de precisión hecho con hojas de cannabis

Para crear la muestra de referencia, la experta trabajó con hojas de cannabis provenientes de un cultivo legal y certificado en Fusagasugá (Cundinamarca). Estas no tenían contaminación por metales pesados, por lo que añadieron cantidades precisas y seguras de los tres metales para elaborar la muestra con valores exactos e incluso cercanos a los internacionales.

En países como Estados Unidos o Canadá las normas exigen que el cannabis medicinal contenga menos de 0,5 mg/kg de plomo o cadmio y 0,2 mg/kg de arsénico, valores que sirven de guía para los laboratorios colombianos hasta que el país defina sus propios límites.

Las hojas, que en total pesaban 1,6 kilogramos, se congelaron y secaron al vacío para quitarles el agua sin que perdieran sus propiedades, un proceso parecido a convertir una flor en polvo sin dañarla. Luego se molieron muy fino hasta obtener una textura más suave que la harina, y a ese polvo se le agregaron con precisión las pequeñas dosis: 0,344 miligramos de arsénico, 0,335 de cadmio y 0,655 de plomo por cada kilo de muestra. Son cantidades diminutas, casi invisibles, pero suficientes para crear una referencia para los laboratorios.

Después vino la parte más delicada: comprobar que cada frasco tuviera exactamente las mismas cantidades. Para hacerlo, los científicos usaron equipos que detectan los metales más pequeños, casi como si pudieran “escuchar” a los átomos. Uno de ellos, el ICP-MS, funciona con una especie de fuego muy caliente que separa los elementos y revela su presencia. Otro, el espectrómetro de absorción atómica, mide cuánta luz absorbe cada metal cuando se calienta. Si los resultados coinciden con los valores esperados, la muestra queda validada. Así, frasco a frasco, la investigadora se aseguró de crear una “regla verde” exacta y estable, hecha a partir de hojas de cannabis.

Una medida que se adelanta a los riesgos

Ese polvo vegetal, elaborado bajo condiciones controladas, será el punto de comparación para que los laboratorios colombianos puedan comprobar si sus métodos de análisis están midiendo bien los metales pesados en plantas de este cultivo. Si los resultados coinciden con los valores de la muestra, sabrán que su técnica es confiable; si no, deberán ajustar sus procedimientos o equipos.

“Es como tener una regla con la que todos miden igual. Con esta muestra, los laboratorios colombianos podrán garantizar que los productos de cannabis sean realmente seguros para los pacientes”, indica la investigadora Rodríguez.

Este avance no surge como respuesta a una emergencia, sino como una acción preventiva; ahora los laboratorios cuentan con una herramienta que les permitirá identificar cualquier señal de contaminación antes de que los productos lleguen al consumidor.

El nuevo material, conocido como INM-040-1, posiciona a Colombia entre los pocos países que han desarrollado sus propias muestras de referencia para cannabis, junto con Canadá y Estados Unidos. Además de reducir costos y tiempos de análisis, el sistema fortalece la confianza en una industria que crece rápidamente y en la que la calidad y seguridad son fundamentales para acceder a mercados internacionales.

Autor

Autor
Imagen Unimedios | Agencia de Noticias UN

Unimedios | Agencia de Noticias UN

La Unidad de Medios de Comunicación – Unimedios, es la unidad de producción y difusión de la información científica, cultural, investigativa, académica, artística y tecnológica generada por la Universidad Nacional de Colombia y dirigida a la comunidad universitaria y a la sociedad en general. Es una dependencia de nivel nacional, adscrita a la Rectoría que articula los medios de comunicación existentes dentro de la Unidad para velar por el buen nombre e imagen de la Institución, promover y agenciar sus logros e integrarla en su diversidad y con la sociedad a través de sus medios, servicios y productos.

Noticias más leídas

Otros recursos que podrían interesarte

Temas Virtualpro