
Imagen. / Unsplah
2024-02-08
La producción científica en la academia colombiana
Según los datos del SCImago Journal Rank (SJR), que brinda el ranking de revistas indexadas, Colombia año tras año ha crecido y ha podido subir su posición, así como ha demostrado un interés mayor en la producción científica. Ha pasado de 6718 publicaciones en revistas indexadas a 16.907 en un período de 10 años (2012-2022). Actualmente, se ubica en el cuarto lugar en América Latina en producción científica, debajo de Brasil, México y Chile.
Para el año 2022, los indicadores muestran que las áreas de mayor producción en Colombia han sido Empresa, Gestión y Contabilidad (2º puesto), Informática (3º puesto), Energía (3º puesto), Ingeniería (3º puesto), Medicina (3º puesto) y Biología (3º puesto). Aunque el país ha mejorado en ciertos aspectos de la divulgación científica y el incremento de artículos inéditos es una prueba del interés académico, aún enfrenta un desafío importante: el impacto nacional e internacional.
El aumento de la publicación indexada está estrechamente relacionada con la perspectiva global e interdisciplinar adoptada por las universidades públicas y privadas del país. Es inevitable estudiar la producción científica del país, sin analizarla como parte de los resultados de la investigación académica, la cual, junto a la labor docente y de extensión, constituye un pilar fundamental para el desarrollo e innovación universitarios. Principalmente, el motor de este crecimiento han sido los incentivos que se otorgan a docentes e investigadores. Dando lugar a un mayor número de semilleros de investigación y a un creciente interés por publicar artículos, abrir convocatorias, hacer trabajos de coautoría, entre otros.
El número crece y crece, pero el impacto de las publicaciones, por el contrario, no tiene los mismos resultados, sino que viene bajando. Bases de datos como SJR evalúan el desempeño de las publicaciones según el número de citas recibidas en otros documentos académicos. El número de citas de un artículo refleja la movilidad del conocimiento y se traduce en un impacto académico en las comunidades científicas internacionales. No tener un crecimiento en este indicador hace cuestionarse los objetivos y la forma en la que se viene realizado la producción científica.
Este estancamiento puede atribuirse, en parte, a un enfoque en la cantidad, en lugar de la calidad. Por otro lado, el volumen de las publicaciones dificulta la visibilidad y la posibilidad de ser citadas en otros documentos por científicos o investigadores. Además, la producción de contenido se ha dirigido principalmente hacia intereses locales, en lugar de internacionales, lo que puede dificultar la expansión de las investigaciones.
El Observatorio de Ciencia y Tecnología (OCyT) ha indicado que las regiones con más producción científica son Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca y Atlántico. Asimismo, destaca que las universidades más activas en publicaciones son la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de Antioquia, la Universidad de los Andes y la Universidad del Valle. Estos dos hallazgos demuestran que el país sigue bajo la centralización, la investigación se concentra en las grandes ciudades del país, donde las disponibilidades de recursos y la concentración de espacios permiten generar un mayor número de publicaciones y atraer a mayores docentes e investigadores. Descentralizar la producción académica es también un desafío que la comunidad científica debe discutir para aprovechar las experiencias y espacios de las demás regiones.
Helena Sutachan ha llevado a cabo una investigación reciente que analiza el panorama general de las mujeres en la academia colombiana. Y aunque la brecha de género se ha reducido en los últimos años, aún persiste una diferencia del 20 % en comparación con la presencia de hombres en la planta docente e investigativa de las universidades. Sin embargo, es importante resaltar que las mujeres lideran el 57 % de las publicaciones científicas, lo que significa un gran avance en la reducción de las desigualdades de género en el ámbito académico y es posible empezar a hablar de un 50/50. Los desafíos futuros deben involucrar mejorar las condiciones laborales en el sector científico.
Cuando se aborda el tema de la producción científica es imposible no pensar o traer a discusión el papel de las universidades en la realización y la difusión. La academia colombiana tiene la responsabilidad de trascender y romper las fronteras de las aulas y las regionales centrales del país, y comenzar a establecer un diálogo activo con comunidades, empresas y la sociedad. La inversión en ciencia cada año no solo busca alcanzar logros y propuestas innovadoras, sino también mejorar las condiciones de bienestar y calidad de vida. Este diálogo académico busca naturalmente promover un conocimiento crítico, sin embargo, esto no será posible sin fomentar la movilidad, romper las barreras y descentralizar el conocimiento. El interés por superar estos desafíos actuales en la producción científica en Colombia no solo podrá abrir nuevas puertas y posibilidades para la ciencia, sino también generará verdaderos cambios, impacto en la investigación y desarrollo en el país.
Laura Valentina González Pardo
Editorial Assistant
Virtualpro
laura.gonzalez@ingco.co
Referencias:
Bayona Rodríguez, H, Bedoya, J y Sánchez, F. (2018). Eficiencia en la Producción Científica de las Universidades Colombianas. Documentos CEDE, Universidad de los Andes, Facultad de Economía.
Disponible aquí

Revista Virtualpro
Publicación virtual académico-científica, indexada a nivel Latinoamérica. Presenta la información de una forma innovadora a través de documentos hipertexto, multimedia e interactivos que complementan el proceso de enseñanza-aprendizaje en diferentes programas académicos relacionados con procesos industriales. Cuenta con un comité editorial y científico internacional ad honorem presente en diferentes países de Latinoamérica.