
Camino naturaleza. / PxHere
2020-09-24
Cuatro claves para lograr bosques con valor social, económico y ambiental
Colombia ocupa el tercer lugar en cobertura de bosques de Suramérica. ¡Tenemos la fortuna de albergar bosques en el 52 % de nuestro territorio! Sin embargo, cada vez son mayores las amenazas para su conservación, así que tenemos enormes retos y desafíos para su manejo y aprovechamiento.
La lista de amenazas para nuestros bosques es larga: desde la praderización (conversión de áreas de bosque a áreas de pastos), pasando por los cultivos ilícitos y la ganadería extensiva, hasta la extracción ilícita de minerales y el desarrollo de infraestructura no planificada. Todas estas amenazas son motores de la deforestación que, como consecuencia, reducen las posibilidades de que las comunidades generen medios de vida sostenibles a partir de los recursos forestales.
Esto resulta paradójico cuando se sabe que la vocación de los suelos en el país es forestal. Según datos del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), solo se aprovechan el 54% de los bosques para actividades relacionadas con el recurso forestal, mientras la agricultura y la ganadería siguen creciendo.
“Hemos observado que en regiones como la Amazonia, donde los terrenos tienen vocación netamente forestal, se promueve con mayor fuerza la ganadería sostenible. Y todo allí está construido alrededor de la economía de la ganadería: veterinarias, lugares que acopian leche y carne, sistemas de transporte especializados, pero no se encuentran servicios y desarrollos alrededor de lo forestal”, explica Miguel Pacheco, coordinador de Recursos Naturales y Medios de Vida de WWF.
Añade que es necesario desarrollar condiciones que incentiven el uso de los bosques mediante iniciativas de Manejo Forestal Sostenible (MFS), tanto para los recursos maderables como los no maderables. Pero, ¿qué se debe tener en cuenta para que estas creen valor social, económico y ambiental?
Pensar en escalabilidad de los proyectos de MFS comunitarios
El impacto de las iniciativas forestales es mayor cuando se tienen como referencia la eficacia, permanencia, sostenibilidad financiera, obstáculos y logros de proyectos anteriores o similares; se capacita a las comunidades en las competencias específicas del trabajo forestal; y se brinda acompañamiento técnico y social en campo.
También, cuando garantiza una gobernanza compartida que se preocupe por una distribución más equitativa de los costos y beneficios a lo largo de la cadena; se promueven alianzas con la industria forestal, y se generan cambios de mercado para lograr que los consumidores finales reconozcan qué ventaja tiene la compra responsable y los consumidores industriales asuman las consecuencias de sus acciones, por ejemplo, al comprar madera proveniente de la tala ilegal.
Reconocer que los bosques son más que madera: solo en la región amazónica colombiana hay más de 1.000 especies con posibilidades de generar productos forestales no maderables. Pensar más allá de la madera permite diversificar los ingresos de las comunidades que participan en proyectos productivos, promover la innovación y potenciar el desarrollo científico.

WWF
WWF es la principal organización de conservación global, con presencia en más de 100 países y que cuenta con el apoyo de más de 5 millones de socios. Las acciones de WWF están enfocadas en seis grandes objetivos: especies, bosques, océanos, agua dulce, alimentación, clima y energía. WWF tiene además tres líneas de acción transversales: gobernanza política y social, finanzas y mercados.