
Rio Inirida. / Wikimedia Commons
2020-04-20
Así avanzan las comunidades locales en la protección de la Estrella Fluvial Inírida
Después de que este grupo de humedales se convirtió en un sitio de importancia internacional Ramsar hace casi seis años, las comunidades locales y sus aliados han trabajado en la instalación de puestos de conservación, control y vigilancia; en acuerdos de pesca Local y en propuestas de negocios verdes.
A orillas del río Inírida, a la altura de la comunidad indígena de La Ceiba, se ve a lo lejos una cabaña bastante amplia y un letrero que dice: “Sitio Ramsar Estrella Fluvial Inírida, punto de conservación, control y vigilancia”. Como esta infraestructura hay cinco más en el territorio y tienen el propósito de recibir a los visitantes de la región para brindarles información de la riqueza biológica, hídrica y cultural del Sitio Ramsar (conformado por ríos claves como el Inírida, el Guaviare y el Atabapo, que al unirse con el río Ventuari de Venezuela, forman el gran río Orinoco) y ser el centro del trabajo de los monitores locales de caza y pesca, y de las reuniones de la Mesa Ramsar para supervisar las actividades del plan de manejo que se realizan en la región.
Este es uno de los resultados visibles que ha dejado el trabajo realizado por las comunidades locales, con el apoyo del Ministerio Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Norte y Oriente Amazónico (CDA), el Instituto Sinchi, el proyecto GEF-Corazón de la Amazonía, ACEFIN, la Mesa Ramsar y WWF-Colombia. Desde 2014 todos ellos buscan organizar el territorio para salvaguardarlo de amenazas como la deforestación, la sobreexplotación de los recursos y la minería. Para complementar este trabajo, las comunidades están trabajando con el MADS, la CDA y otras instituciones nacionales, departamentales y municipales, un protocolo de control y vigilancia para el sitio Ramsar, lo que es clave para asegurar la conservación de los ecosistemas y sus recursos.
“Con este trabajo, las comunidades locales están incrementando su gobernanza, el trabajo con otras autoridades y reúnen información clave para la toma de decisiones en sus territorios que mejoren y mantengan su riqueza biológica y cultural” explica Saulo Usma, Especialista de Agua Dulce de WWF-Colombia
Y es que el valor de la región es incalculable, pues este complejo de humedales entre la Amazonia y Orinoquia colombiana es reconocido por ser uno de los lugares con mayor diversidad biológica en Colombia, el hogar de casi el 45% de los peces de la cuenca Orinoco –muchas con gran valor ornamental– y el sustento para las 25 comunidades indígenas que habitan esta región del país.
Sin embargo, estos no son los únicos avances del trabajo en la región. Basados en el Plan de Manejo de la Estrella Fluvial Inírida –el documento guía construido a inicios del proceso para organizar y proteger el territorio– los actores están desarrollando varios procesos en temas claves como el ordenamiento pesquero, gobierno propio, fortalecimiento de capacidades y alternativas productivas sostenibles.
Por ejemplo, gracias al proceso de monitoreo local de peces de consumo, realizado por 40 participantes indígenas de diferentes comunidades, desde el 2015, se crearon los primeros Acuerdos de Pesca Local, actualmente en estado de revisión por la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP) para expedir la Resolución de Ordenación del Recurso Pesquero del sitio Ramsar que ajustaría los períodos de vedas por especie, las artes de pesca permitidas y formas de uso de las especies de consumo por la comunidad.
Otro de los resultados destacables del proceso ha sido la la obtención de la personería jurídica de la organización que reúne a todas las comunidades indígenas del sitio Ramsar. Se trata de la Corporación Mesa Ramsar EFI, que junto con los campesinos de ACEFIN, tienen un espacio donde los líderes se reúnen para evaluar y tomar decisiones frente al manejo del territorio.
Gracias al apoyo de instituciones como MADS, CDA, Instituto Sinchi, GEF-Corazón de la Amazonía y WWF-Colombia, los líderes campesinos e indígenas han recibido capacitaciones para fortalecerse en temas administrativos, jurídicos, de planeación y de comunicación. Este tipo de ejercicios son de gran beneficio para las comunidades locales, pues como explica Rosa Durán, miembro de la Junta Directiva de la Mesa Ramsar, "ahora nos sentimos mucho más seguros, gracias a las diferentes capacitaciones con otras instituciones. Nos han enseñado cosas tan básicas como expresarnos, lo que nos ha llevado a alcanzar grandes logros como el desarrollo de los Planes de Vida o los Planes de Manejo Pesquero".
Asimismo, para promover el desarrollo sostenible de la región, los actores del proceso han priorizado seis propuestas de negocios verdes, algunos ya en funcionamiento, los cuales podrían ser apoyados por diferentes organizaciones. Algunos de los proyectos incluyen temas como la pesca deportiva, la conservación y comercio justo de peces ornamentales, la venta de manaca y visita a campos donde se siembra la flor de Inírida, una de las principales insignias de la región.

WWF
WWF es la principal organización de conservación global, con presencia en más de 100 países y que cuenta con el apoyo de más de 5 millones de socios. Las acciones de WWF están enfocadas en seis grandes objetivos: especies, bosques, océanos, agua dulce, alimentación, clima y energía. WWF tiene además tres líneas de acción transversales: gobernanza política y social, finanzas y mercados.