
Imagen. / BID
2024-06-24
Innovación, inteligencia artificial e integridad en agua y saneamiento de América Latina y el Caribe: 3 caras de una moneda*
Entre los múltiples tipos de innovación posibles (como, por ejemplo, de procesos, modelo de negocios o verde), la innovación tecnológica (como la biotecnología o nanotecnología) cumple un rol importante, y dentro de ella, es fundamental la tecnología digital o computacional.
Inteligencia artificial: pros y contras de una nueva tecnología
La inteligencia artificial (IA) es una rama de la ingeniería informática que se dedica al desarrollo de sistemas computacionales y algoritmos capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana como:
- Reconocimiento de voz
- Procesamiento del lenguaje natural
- Visión por computadora
- Capacidad de aprender de los datos y
- Toma de decisiones.
En nuestra región hay casos exitosos del uso de IA, como la detección de pérdidas en tuberías de agua.
No obstante, los algoritmos que constituyen la IA pueden llevar a decisiones injustas o discriminatorias, como perpetuar sesgos existentes al gestionar o entrenar los datos requeridos. También la recopilación y el análisis de grandes cantidades de datos personales plantean preocupaciones sobre la privacidad y el uso de la información.
Integridad, necesaria en la inteligencia artificial
Por lo tanto, la integridad en el sector de agua y saneamiento (AyS), que incluye los principios de transparencia, rendición de cuentas, participación y anticorrupción, requiere ser especialmente considerada a los efectos de que la IA contribuya de forma efectiva a la innovación de los prestadores de servicio.
En esa dirección, las organizaciones internacionales como la OCDE, UNESCO, IEEE, el BID, y países como Estados Unidos, Canadá, las naciones que integran la Unión Europea, y en nuestra región Brasil, Argentina, Panamá, Uruguay han abordado el impulso a la IA con la integridad como pilar fundamental.
Eso también incluye, entre otras consideraciones, la transparencia de la IA (es decir, que sea explicable), su gobernanza participativa a través de agentes de diferentes ámbitos, su auditabilidad y la rendición de cuentas de la IA.
Así, por ejemplo, la Ley de la Inteligencia Artificial (IA) de la Comisión Europea aborda un enfoque basado en riesgo, definiendo cuatro niveles: riesgo inaceptable, alto riesgo, riesgo limitado y mínimo. En particular, los de alto riesgo son un número limitado de sistemas de IA que potencialmente crean un impacto adverso en la seguridad de las personas o sus derechos fundamentales, y entre ellos se encuentra la IA utilizada en infraestructuras críticas que podrían poner en peligro la vida y la salud de los ciudadanos como, taxativamente se menciona, el suministro de agua.
Por lo tanto, y a los efectos de acceder a los beneficios que puede brindar la IA de manera sostenible, las entidades que integran los 3 ámbitos de la innovación del sector de AyS de América Latina y el Caribe, es decir, su gobernanza sectorial (rectoría y regulación), la prestación del servicio y el ecosistema de innovación(por ejemplo, academia) requieren articular y profundizar la integridad como un pilar fundamental de dicha innovación.
* Si bien es habitual considerar que la moneda tiene dos lados, cara (anverso) y cruz (reverso), la realidad es que también incluye el canto, que es el borde o perímetro que puede ser liso, estriado o tener inscripciones. Así, el sector de agua y saneamiento requiere gestionar de manera continua la innovación y la inteligencia artificial en estrecha vinculación con la integridad.
Sobre Fuente de Innovación
Fuente de Innovación es financiado por el Gobierno de Suiza a través de su Secretaría de Estado de Asuntos Económicos (SECO), la Fundación FEMSA, la República de Corea a través de su Ministerio de Medio Ambiente, el Gobierno de España a través del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa (MINECO), el Gobierno de Israel, y la Fundación Coca Cola. La alianza también se complementa con contribuciones directas de BID Lab y la División de Agua y Saneamiento del BID.
Autor invitado
Alejandro Minatta. Uruguayo y consultor en diseño, ejecución y evaluación de mecanismos de promoción del desarrollo. Desde hace 20 años se especializa en Innovación. Entre otras oportunidades, se destacan la Estrategia Nacional de Emprendimiento e Innovación de Ecuador, Política de Ciencia Tecnología e Innovación de Paraguay y Ecosistema Emprendedor de Uruguay. Es director de la consultora Catalizinn®, creadora de la metodología de Gestión de Innovación Corporativa EMOSI.
Marcello Basani
Marcello Basani, de nacionalidad italiana, es Especialista Senior de Agua y Saneamiento en la Oficina del BID en Uruguay. Desde Montevideo, lidera la preparación y la implementación de proyectos y actividades relacionadas a agua, saneamiento y desechos sólidos. Con el BID ha trabajado en el Caribe desde Guayana, y en Ecuador. Antes de ingresar al BID, trabajó como consultor individual para el Grupo de Evaluación Independiente del Banco Mundial, el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias y para la universidad, en temas relacionados con agua y desarrollo. Trabajó también en Nepal y Pakistán como representante en terreno del Consejo Nacional de Investigación Italiano, sobre temas relacionados a la gestión de recursos naturales. Marcello posee un Doctorado (PhD) en Economía Ambiental de la Universidad de Trento (Italia) y una Maestría en Economía del Desarrollo de la Universidad de Sussex (Inglaterra).

BID
Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Trabajamos para mejorar la calidad de vida en América Latina y el Caribe. Ayudamos a mejorar la salud, la educación y la infraestructura a través del apoyo financiero y técnico a los países que trabajan para reducir la pobreza y la desigualdad. Nuestro objetivo es alcanzar el desarrollo de una manera sostenible y respetuosa con el clima. Con una historia que se remonta a 1959, hoy somos la principal fuente de financiamiento para el desarrollo para América Latina y el Caribe.